<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/rss2full.xsl" type="text/xsl" media="screen"?><?xml-stylesheet href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css" type="text/css" media="screen"?><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0">

<channel>
	<title>"Nos dejan"</title>
	
	<link>http://www.nosdejan.net</link>
	<description>Crónicas desde el infierno</description>
	<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 13:12:15 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6.3</generator>
	<language>es</language>
			<atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" href="http://feeds.feedburner.com/nosdejan" type="application/rss+xml" /><item>
		<title>Día 6 - Contacto (II)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/09/28/dia-6-ii/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/09/28/dia-6-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 13:07:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=41</guid>
		<description><![CDATA[El grupo de Cristina intentó rodear el aeropuerto del sur, llamado &#8220;Reina Sofía&#8221;. Sin embargo la actividad era considerable, y se notaba el origen militar. Lo tendrían muy difícil para llegar al puerto. Pero lo que a Cristina inquietaba realmente era el hecho no ver ninguna señal de que fueran militares españoles.
La gente se impacientaba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El grupo de Cristina intentó rodear el <a href="http://maps.google.com/maps?f=q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=tenerife&amp;ie=UTF8&amp;ll=28.046114,-16.575279&amp;spn=0.015737,0.027895&amp;t=h&amp;z=16" target="_blank">aeropuerto del sur</a>, llamado &#8220;Reina Sofía&#8221;. Sin embargo la actividad era considerable, y se notaba el origen militar. Lo tendrían muy difícil para llegar al puerto. Pero lo que a Cristina inquietaba realmente era el hecho no ver ninguna señal de que fueran militares españoles.</p>
<p>La gente se impacientaba mientras ella contemplaba el aeropuerto tras un risco.</p>
<p>-Yo empiezo a estar cansado de que nos escondamos como tontos -dijo Aguirre, geofísico alavés de cuarenta y cuatro años-. Si hay tanta actividad aquí, el puerto seguro que también está tomado. O volvemos o contactamos con esos tipos. Creo que podríamos bajar en son de paz y ya está, seguro que son de los nuestros.</p>
<p>-Sí, y yo tengo los pues hechos polvo -añadió otro.</p>
<p>Los demás integrantes del grupo parecían de acuerdo, lo que puso en un compromiso a Cristina, que lanzó una mirada a Manuel, el único que no se había pronunciado aún.</p>
<p>-No les falta razón, doña. Pero <em>usté</em> dirá.</p>
<p>Después de tanto caminar, a nadie le gustaba la perspectiva de llegar al puerto y remar hasta la isla vecina, para encontrar una ayuda que quizá estuviera ya a su alcance. Pero tampoco se podía permitir olvidarse de lo que ocurría fuera de allí.</p>
<p>O tal vez ese fuera el problema, lo poco que sabían de la situación en el exterior.</p>
<p>Maldita sea&#8230;</p>
<p>-¿Hay unanimidad?</p>
<p>Todos asintieron.</p>
<p>Ella chasqueó de lengua ante la resolución. Pero era lo que había, tendría que tragar.</p>
<p>-Muy bien, esto es lo que haremos. Descenderemos ladera abajo hasta el aeropuerto, sin hacer tonterías ni nada, que ahí hay gente armada. Yo iré primero.</p>
<p>Nadie dijo nada, así que encabezó la marcha. Intentaba atisbar algo en lo que veía -aviones, vehículos, soldados&#8230;- que le diera una excusa para echar a correr de vuelta, pero lo cierto es que no había manera de identificarles.</p>
<p>Cuando los soldados les vieron, a Cristina se le aceleró el pulso. Estaban expuestos e indefensos. Le pareció una buena idea alzar las manos en señal de paz, gesto que imitaron sus compañeros. Uno de los soldados dio un grito seguramente llamando a su superior.</p>
<p>-¡Hola! -gritó Cristina- ¡Somos científicos! ¡Estamos perdidos!</p>
<p>-¡Quietos! -gritó uno de ellos apuntándoles con una ametralladora.</p>
<p>Ese momento de pánico fue muy breve, pues del interior de las instalaciones del aeropuerto salió otro soldado con una indumentaria levemente diferente, aunque compartiendo el verde de los demás. Ordenó al resto que bajaran las armas, y se dirigió a ellos con una sonrisa en el rostro.</p>
<p>-¡Los geólogos que estaban en la isla investigando el Teide! ¿Verdad? El sargento Corcuera, a su servicio -decía estrechando a todos la mano.</p>
<p>El grupo estalló en júbilo y abrazos, al ver su pesadilla terminada. Algunos lloraron, otros se sentaron en el suelo, exhaustos, y la mayoría rompió en abrazos. Habían acumulado tanta tensión&#8230; Las comunicaciones, la explosión, la muerte de Sven, las separaciones&#8230; incluso momentos antes un arma apuntándoles.</p>
<p>Pero todo había acabado.</p>
<p>-¡Por fin! -dijo Aguirre- Ya empezábamos a preocuparnos, díganos señor&#8230; sargento, ¿qué coño ha ocurrido fuera de las islas? Perdimos completamente la comunicación.</p>
<p>-Lo primero es lo primero. ¿Tienen sed, hambre? ¿Hay heridos? Vayamos adentro, acompáñenme&#8230;</p>
<p>En el interior de las instalaciones les ofrecieron a todos refrescos y bocadillos, y la mayoría aprovechó para estirar las piernas y descansar de la tremenda caminata, sentados en las butacas de una de las terminales. Cristina observó que Manuel aún no había dicho nada, se limitaba a comer y beber contemplándolo todo.</p>
<p>El sargento Corcuera se sentó frente a ellos cuando ya estaban saciados.</p>
<p>-Espero que todo les haya sido de provecho. Supongo que tienen un montón de preguntas&#8230;</p>
<p>-¿Quiénes son ustedes? -espetó Cristina que aún no había visto identificación de nadie.</p>
<p>-Efectivos del ejército español, naturalmente -dijo él sin inmutarse-. Por razones de seguridad no tenemos placas ni banderas por ninguna parte. Ahí afuera se ha desatado una guerra de cojones.</p>
<p>-¿Cuándo nos sacaréis de aquí? -preguntó Aguirre.</p>
<p>-La situación es ahora complicada, así que no se lo puedo asegurar, pero aquí están a salvo.</p>
<p>-Oye, alguno de nosotros debería ir a avisar a los demás -dijo Aguirre a Cristina-, ya no tenemos que remover cielo y tierra para buscar ayuda.</p>
<p>-Ah, pero&#8230; ¿ustedes no son los únicos? -inquirió el sargento señalándoles.</p>
<p>Cristina tuvo que contener las ganas de darle una buena torta a Aguirre. Este explicó la situación de los demás, detallando cuántos eran y dónde estaban.</p>
<p>-Estupendo -dijo el sargento-, no se preocupen, ya los recogemos nosotros. Hemos habilitado esta terminal para acogerlos a ustedes, espero que no les resulte muy incómodo.  Mis hombres les traerán algunos extras, como sacos de dormir. En fin, les dejo descansar, para cualquier cosa que necesiten acudan al alférez, aquel señor de allí. Yo les visitaré de cuando en cuando, consideren este su hogar temporal.</p>
<p>-Oiga -dijo Manuel por primera vez, pese a que Corcuera ya se iba-, esa guerra de cojones&#8230; ¿quién la ha empezado, y quién nos ha atacado?</p>
<p>-Lo lamento -replicó volviéndose- pero ahora mismo es información reservada.</p>
<p>-¿Y hasta cuándo nos mantendrá retenidos? -dijo Cristina, volviendo a interrumpir la ida del sargento.</p>
<p>Este se volvió más despacio, como si hubiera sido una impertinencia.</p>
<p>-Como dije, aquí están a salvo -se limitó a decir, antes de marcharse.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=4CknbM"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=4CknbM" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/09/28/dia-6-ii/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 6 - Contacto (I)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/07/30/dia-6-i/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/07/30/dia-6-i/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Jul 2008 15:31:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=23</guid>
		<description><![CDATA[-Hay que contarlo -dijo Estela a Girome.Ambos estaban alrededor de las cajas traídas de las ruinas del centro. Por seguridad, regresaron a la estación de guaguas el día anterior y omitieron a los demás la presunta desaparición del cuerpo de Sven. Pero Estela no estaba demasiado convencida.-No creo que divulgarlo merezca la pena -dijo Girome [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span id="bd4h" style="font-family: Tahoma;">-Hay que contarlo -dijo Estela a Girome.</span><br id="a3bv0" style="font-family: Tahoma;" /><br id="l6om0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h0" style="font-family: Tahoma;">Ambos estaban alrededor de las cajas traídas de las ruinas del centro. Por seguridad, regresaron a la estación de guaguas el día anterior y omitieron a los demás la presunta desaparición del cuerpo de Sven. Pero Estela no estaba demasiado convencida.</span><br id="a3bv1" style="font-family: Tahoma;" /><br id="yed20" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h1" style="font-family: Tahoma;">-No creo que divulgarlo merezca la pena -dijo Girome sentándose en la acera, cansado de estar de pie-. Bastantes emociones fuertes hemos tenido ya. Además, no implica nada, el cuerpo pudo salir despedido.</span><br id="a3bv2" style="font-family: Tahoma;" /><br id="yed21" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h2" style="font-family: Tahoma;">-Pues no lo encontramos en toda la tarde -replicó ella sentándose a su lado-. Y bien que miramos. Si hay aunque sea una posibilidad remota de que siga con vida, los demás deberían saberlo. Levantaría mucho la moral.</span><br id="a3bv3" style="font-family: Tahoma;" /><br id="gw0q0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h3" style="font-family: Tahoma;">Girome suspiró, tumbándose en el suelo y dejando caer su mano en la frente.</span><br id="w3qk0" style="font-family: Tahoma;" /><br id="w3qk1" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h4" style="font-family: Tahoma;">-Estela, si&#8230; cuando salgamos de esta, lo de Sven no será pasado por alto. La comisión no lo permitirá. Se creará un tribunal, en el que tal vez volvamos a acusarnos los unos a los otros, e independientemente de lo que ocurra después, su muerte nos perseguirá por siempre. Creo que es mejor que lo vayan aceptando y no hacernos&#8230; ¿Cómo decís?</span><br id="rs4e0" style="font-family: Tahoma;" /><br id="rs4e1" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h5" style="font-family: Tahoma;">-¿Castillos en el aire?</span><br id="rs4e2" style="font-family: Tahoma;" /><br id="rs4e3" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h6" style="font-family: Tahoma;">-Eso. Dos hechos objetivos, primero que se quita el sonotone para dormir, y nadie afirma haberle avisado. Y segundo, que la explosión la vimos todos, y a eso no se sobrevive. Ayer sólo miramos sobre los escombros, Estela, es muy probable que siga allí abajo. Y no pienso buscarle. Que se encarguen los militares cuando vuelvan.</span><br id="m2t60" style="font-family: Tahoma;" /><br id="m2t61" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h7" style="font-family: Tahoma;">Estela se mantuvo en silencio en ese lapso de tiempo en que el amanecer termina y el color naranja se funde con el azul de la mañana. Se subió las gafas con el dedo y, levantándose, añadió que podía estar vivo. <br id="i9e:" /> <br id="i9e:0" /> Pero ante el silencio de Girome, se marchó.</span><br id="xzxz0" style="font-family: Tahoma;" /><br id="xzxz1" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h8" style="font-family: Tahoma;">¿Irá a contárselo a los demás? pensó. Qué importaba, se había desligado progresivamente del destino del grupo. Nadie contaba ya con él, salvo Estela. Y a ella no es que le diera muchas razones para seguir haciéndolo. Diría que era Estela a quien realmente hacían caso. Sólo tenía que esperar, y esperar&#8230;</span><br id="ugbc" style="font-family: Tahoma;" /><br id="ugbc0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h9" style="font-family: Tahoma;">Al rato volvió ella, sentándose de nuevo a su lado, pero sin mirarle.</span><br id="r5d5" style="font-family: Tahoma;" /><br id="r5d50" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h10" style="font-family: Tahoma;">-He estado pensando -anunció.</span><br id="r5d51" style="font-family: Tahoma;" /><br id="r5d52" style="font-family: Tahoma;" /><em><span id="bd4h11" style="font-family: Tahoma;">Oh no.</span></em><br id="uupk" style="font-family: Tahoma;" /><br id="uupk0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h12" style="font-family: Tahoma;">-Eres un cobarde.</span><br id="s5.t" style="font-family: Tahoma;" /><br id="s5.t0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h13" style="font-family: Tahoma;">-Gracias -dijo él aparentando no importarle.</span><br id="k7su" style="font-family: Tahoma;" /><br id="k7su0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h14" style="font-family: Tahoma;">-Estas situaciones nos ponen a prueba&#8230; y yo me he derrumbado a tu lado. Tú me has dado cuatro palmaditas en la espalda y has vuelto a tu cueva mental. Finges que te da todo igual porque de lo contrario tendrías que comprometerte.</span><br id="y8vr" style="font-family: Tahoma;" /><br id="y8vr0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h15" style="font-family: Tahoma;">-Estela&#8230;</span><br id="y8vr1" style="font-family: Tahoma;" /><br id="y8vr2" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h16" style="font-family: Tahoma;">-Lo que más me duele de que te hicieras el duro indiferente cuando me puse a llorar es precisamente que lo fingieras, que fueras capaz de entender mis sentimientos y luego los apartaras de un manotazo porque quiebran tu equilibrio mental de &#8220;lo que pasa no es tan grave&#8221;. Lo que está ocurriendo es grave, Girome. Y están saliendo a relucir razones objetivas por las que pudiéramos no salir de esta. Así que deja la pose de &#8220;sólo resta tumbarse en la hamaca y esperar&#8221; de una maldita vez. </span><br id="cxts" style="font-family: Tahoma;" /><br id="cxts0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h17" style="font-family: Tahoma;">Se alejó nuevamente, esta vez sin verle ni siquiera de reojo, cabizbaja, de brazos cruzados y andando lentamente.</span><br id="pacd" style="font-family: Tahoma;" /><br id="pacd0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h18" style="font-family: Tahoma;">-¿Por qué me dices todo eso a mí? -alcanzó a preguntar Girome.</span><br id="oot." style="font-family: Tahoma;" /><br id="oot.0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h19" style="font-family: Tahoma;">-Porque los demás no lo fingen -replicó ella sin detenerse-, son así, me temo.</span><br id="r.:4" style="font-family: Tahoma;" /><br id="r-43" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h20" style="font-family: Tahoma;">Permaneció un rato en la misma posición, hasta que maldiciendo se obligó a incorporarse. Chispeaba, se avecinaba lluvia.</span><br id="e:84" style="font-family: Tahoma;" /><br id="e:840" style="font-family: Tahoma;" /><em>¡Maldita sea!</em><br id="e:841" style="font-family: Tahoma;" /><br id="e:842" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h21" style="font-family: Tahoma;">Cogió su abrigo y se dirigió de nuevo al centro, diciendo a los demás que quería estirar las piernas. </span><br id="r5d54" style="font-family: Tahoma;" /><br id="rs4e4" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h22" style="font-family: Tahoma;">No se dió por vencido hasta que le dolían las manos de retirar escombros. Ni sangre, ni ropas&#8230; ni tan siquiera en la litera en la que le dejaron. Se cansó de recrear la explosión de forma que quedara así, tenía que aceptarlo.</span><br id="h8om" style="font-family: Tahoma;" /><br id="h8om0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h23" style="font-family: Tahoma;">-¿Convencido? -escuchó tras de sí.</span><br id="v21j" style="font-family: Tahoma;" /><br id="v21j0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h24" style="font-family: Tahoma;">Era Estela.</span><br id="a7ld" style="font-family: Tahoma;" /><br id="a7ld0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h25" style="font-family: Tahoma;">-Tal vez Sven tuvo tiempo de huír antes de que el centro reventara, y no nos dimos cuenta. ¿Qué haces aquí?</span><br id="fpbu" style="font-family: Tahoma;" /><br id="fpbu0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h26" style="font-family: Tahoma;">-Los demás estaban preocupados, ya casi es mediodía. Habrás estirado las piernas de sobra.</span><br id="gwei" style="font-family: Tahoma;" /><br id="gwei0" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h27" style="font-family: Tahoma;">Girome suspiró.</span><br id="gwei1" style="font-family: Tahoma;" /><br id="gwei2" style="font-family: Tahoma;" /><span id="bd4h28" style="font-family: Tahoma;">-Vale, al volver lo anunciaré. Es sólo que no me lo explico&#8230; -añadió en busca de una zona que pudiera haber pasado por alto.<br id="bc_w" /> <br id="bc_w0" /> -No me gusta -dijo Estela-. Nada de esto.<br id="z:y0" /> <br id="z:y00" /> A Girome tampoco. La situación serpenteaba por derroteros inesperados&#8230;<br id="s-mv" /> </span></p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=CLZD3r"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=CLZD3r" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/07/30/dia-6-i/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Lugares de “Nos Dejan” en Google Earth</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/06/05/lugares-de-nos-dejan-en-google-earth/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/06/05/lugares-de-nos-dejan-en-google-earth/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Jun 2008 13:03:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=18</guid>
		<description><![CDATA[

Los lugares aparecidos en los cinco primeros días de la historia pueden verse ahora en su ubicación real en Google Earth. Basta con descargar este fichero y abrirlo con Google Earth (menú Archivo &#62; Abrir).


Principal &#124; Mis escritos &#124; Serie Multiverso &#124; Crónicas desde el Infierno - Facebook - Twitter - Email
Feed enhanced by Better [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="alignnone" src="http://www.nosdejan.net/googleearth.png" alt="El Teide en Google Earth" /></p>
<p style="text-align: center;">
<p>Los lugares aparecidos en los cinco primeros días de la historia pueden verse ahora en su ubicación real en <a href="http://earth.google.es/">Google Earth</a>. Basta con descargar <a href="http://www.nosdejan.net/nosdejan.kmz">este</a> fichero y abrirlo con Google Earth (menú Archivo &gt; Abrir).</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=jBGBKz"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=jBGBKz" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/06/05/lugares-de-nos-dejan-en-google-earth/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>¡Recargando pilas!</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/05/29/%c2%a1recargando-pilas/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/05/29/%c2%a1recargando-pilas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 May 2008 17:12:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=17</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Nos dejan - Crónicas desde el infierno&#8221; volverá tras el verano, más larga y más emocionante. ¡Gracias por leerla!


Principal &#124; Mis escritos &#124; Serie Multiverso &#124; Crónicas desde el Infierno - Facebook - Twitter - Email
Feed enhanced by Better Feed from  Ozh
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;<em>Nos dejan - Crónicas desde el infierno</em>&#8221; volverá tras el verano, más larga y más emocionante. ¡Gracias por leerla!</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=u3GU8r"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=u3GU8r" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/05/29/%c2%a1recargando-pilas/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 5 - Supervivencia (II)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/05/01/dia-5-supervivencia-ii/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/05/01/dia-5-supervivencia-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 May 2008 11:10:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=16</guid>
		<description><![CDATA[-Yo creo que deberíamos volver, a avisar a los demás -dijo Manuel.
A Cristina le costaba pensar. El día anterior vieron un vehículo -tal vez una furgoneta- perderse en una carretera lejana. Hasta este momento, casi al mediodía, estuvieron dándole vueltas al asunto y ninguna suposición era buena. Casi todos pensaban en los aún anónimos atacantes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>-Yo creo que deberíamos volver, a avisar a los demás -dijo Manuel.</p>
<p>A Cristina le costaba pensar. El día anterior vieron un vehículo -tal vez una furgoneta- perderse en una carretera lejana. Hasta este momento, casi al mediodía, estuvieron dándole vueltas al asunto y ninguna suposición era buena. Casi todos pensaban en los aún anónimos atacantes del igualmente desconocido conflicto que se estaba produciendo en el exterior. ¡Pero ya estaban en el sur de la isla!</p>
<p>-Estamos ya cerca del puerto, Manuel -dijo ella-. Me duelen los pies de caminar, no vamos a volver ahora sólo porque hemos visto un coche.</p>
<p>Manuel tampoco parecía muy apasionado por su propia idea.</p>
<p>-Lo que usted diga. Sólo digo que deberíamos hacerlo. Es mi opinión, señora.</p>
<p>-Tomo nota, y me llamo Cristina. ¿Y si son de los nuestros? ¿Y si han venido desde La Gomera a rescatarnos?</p>
<p>-No los vi yendo al norte, precisamente.</p>
<p>-Pues tendremos cuidado. ¿Hemos descansado ya? -dijo Cristina a los demás. Caras un poco cansadas asentían. Si alguien tenía la misma preocupación que Manuel, no lo reveló-. Muy bien, vámonos.</p>
<p>Cargando su mochila, encabezó la marcha. No sabría decir cuánta confianza tenía el grupo en ella, la presunta furgoneta era una variable completamente nueva y la idea de regresar a la estación de guaguas, muy tentadora. Empezaban a divisar a lo lejos la torre de control del antiguo aeropuerto del sur -Tenerife tuvo dos aeropuertos operativos-, lo que les animó a continuar, pues sabían por las indicaciones de Andrés que el puerto estaba poco después, y era muy probable que en los alrededores hubieran barcas de pesca dejados por sus dueños en la evacuación.</p>
<p>-Uh&#8230; espera&#8230; -dijo Manuel agudizando la vista.</p>
<p>Todos se pararon, pendientes de él, pues fue Manuel el primero en advertir el vehículo el día anterior.</p>
<p>-¡Ahí viene otro! -dijo en voz alta mirando a Cristina.</p>
<p>Cristina dudó. ¿Lo esperaban? ¿Se escondían?</p>
<p>-Señora, haga usted lo que crea conveniente. Yo me abro, con su permiso.</p>
<p>Los demás no tardaron en seguir a Manuel, lo que no dejó a Cristina otra opción que seguirles. Se escondieron tras los arbustos que había al otro lado de la carretera, y en silencio esperaron.</p>
<p>El sonido tímido de una mosca se fue convirtiendo en el claro rugido de un motor pesado. Estupefactos, contemplaron a un camión con la carga cubierta de lona y un&#8230;. soldado custodiándola. Al menos eso es lo que parecía, portaba un uniforme verde oscuro, con gorra del mismo color, y una especie de metralleta colgando del hombro. Por lo poco que pudieron verle la cara, sus rasgos parecían occidentales.</p>
<p>Cristina, apurada al ver cómo se alejaba el vehículo, se dirigió a Manuel.</p>
<p>-¡A lo mejor son de los nuestros! ¡Podemos decirles dónde están todos!</p>
<p>-Salvo que hayan cambiado de modista ayer, ese tío no era un militar español, señora. ¡Escuchad!</p>
<p>¿Otro vehículo? No, esta vez Manuel miraba al cielo, de cara al mar. Un avión de grandes dimensiones volaba cada vez más bajo en dirección hacia ellos.</p>
<p>No cabía duda. Iba a aterrizar en el aeropuerto.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>* * *</strong></p>
<p>-¿Nadie tiene cremita de bronceado? -dijo Francisco molesto-. ¡Cómo atiza el Sol por aquí, si ayer nos comía el frío!</p>
<p>-Aunque se venda esto como un paraíso tropical, el clima cambia muy bruscamente, tanto en el tiempo como por la zona -replicó Andrés.</p>
<p>El aire era relativamente fresco, pero engañaba porque el Sol era implacable con la piel. Al comienzo de la fila de caminantes, Marcos y Ana reían aparentemente ajenos a este hecho, y Roberto les secundaba intentando entrar en sus conversaciones sin demasiado éxito. Entonces Marcos se detuvo, mirando al frente. Habían tomado una curva que les descubrió un paisaje nuevo para ellos, que provocó gritos de júbilo entre los geólogos.</p>
<p>-Estamos en el Sauzal -dijo Andrés.</p>
<p>Una enorme ladera verde con pequeños cúmulos de viviendas llegaba hasta el mar. Al fondo asomaba un gran núcleo urbano en la costa, y más allá, sobre una débil fila de nubes, se alzaba el Teide. Expelía una notable fumarola desde el cráter, que no había cambiado demasiado desde las últimas imágenes que vieron en televisión.</p>
<p>-¡Así que este es el gran grano! -exclamó Francisco- No parece gran cosa.</p>
<p>-Porque estamos lejos -replicó Andrés.</p>
<p>Marcos y Andrés comentaron el paisaje, y los demás miraban asombrados, sus manos en la frente y los ojos entrecerrados.</p>
<p>Ana, por su parte, se sentó en una piedra tras el grupo para reorganizar su mochila porque algún objeto se le estaba clavando en la espalda y molestaba al caminar. Francisco se aproximó discretamente a ella, hasta ponerse a su lado. Hacía como que miraba también el volcán.</p>
<p>-¿Todo bien? -dijo sin mirarla.</p>
<p>Ana alzó la cabeza, extrañada.</p>
<p>-¿Por qué?</p>
<p>-El viaje es largo y la situación es tensa. Conviene que estemos todos serenos.</p>
<p>-Pero si yo estoy estupendamente -protestó ella.</p>
<p>Francisco sonrió sin ganas, aún mirando el volcán.</p>
<p>-Tú siempre te las arreglas para estar estupendamente, eso ya lo sé. Aún a costa de tener a Roberto de perrito faldero y mirando a Marcos con ganas de rebanarle el pescuezo. Así que vigila lo que haces con el menda, porque yo te voy a vigilar a ti.</p>
<p>Ana volvió a protestar más enfadada, pero Francisco ya regresaba con el resto del grupo. Notó que el entusiasmo no era el mismo e intentaban divisar algo en dirección al volcán.</p>
<p>-¿Qué pasa? -dijo al fin sin poder reprimirse.</p>
<p>-Es en aquel lado -le decía Andrés a Marcos, señalando el volcán-. ¿Lo ves?</p>
<p>Marcos agudizaba la vista cuánto podía.</p>
<p>-Podría ser.</p>
<p>-Yo sí lo veo -dijo Roberto.</p>
<p>-Créeme -insistió Andrés-, estoy muy acostumbrado a la silueta del Teide. Eso es nuevo.</p>
<p>-Si vais a ignorarme hacedlo con estilo -se quejó Francisco.</p>
<p>-Un lateral del Teide está más abultado que de costumbre -le dijo Andrés.</p>
<p>-¡Vaya! -exclamó Francisco- ¿Al gran grano le ha salido otro? ¿Y eso es bueno o malo?</p>
<p>-Si lo que dices es cierto -dijo Marcos ignorando nuevamente a Francisco-, la presión ahí abajo debe de ser descomunal, y ya está buscando por dónde salir.</p>
<p>-Ya veo, malo -sentenció el técnico.</p>
<p>-¿Y eso que significa? -preguntó Andrés a Marcos.</p>
<p>Este se limitó a negar con la cabeza y volver a por su mochila.</p>
<p>-¿A que jode? -le dijo Francisco a Andrés-. Pero para que veas que yo no te ignoro, diría que el gran grano está a punto de caramelo.</p>
<p>-No tiene gracia -replicó Andrés.</p>
<p>-¡En marcha! -gritó Marcos dando palmadas a los obnubilados por el volcán.</p>
<p>-¿Cómo que en marcha? -protestó Roberto-. Íbamos a descansar aquí.</p>
<p>-No creo que tengamos tanto tiempo -se limitó a decir Marcos.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=1cFHBq"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=1cFHBq" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/05/01/dia-5-supervivencia-ii/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 5 - Supervivencia (I)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/04/21/dia-5-supervivencia-i/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/04/21/dia-5-supervivencia-i/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Apr 2008 10:57:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=15</guid>
		<description><![CDATA[Girome permanecía refugiado bajo el techo de la estación de guaguas, charlando con sus colegas. Aunque quedarse parecía menos arriesgado, nadie estaba tranquilo. Aún estaban cerca de los restos humeantes del centro y sentían próximo el cadáver de Sven.
Tras la conversación se acercó a la carretera, mirando el horizonte. Estaba terminando de amanecer. Notó que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p id="w8qy" style="margin-bottom: 0cm;">Girome permanecía refugiado bajo el techo de la estación de guaguas, charlando con sus colegas. Aunque quedarse parecía menos arriesgado, nadie estaba tranquilo. Aún estaban cerca de los restos humeantes del centro y sentían próximo el cadáver de Sven.</p>
<p id="jzca" style="margin-bottom: 0cm;">Tras la conversación se acercó a la carretera, mirando el horizonte. Estaba terminando de amanecer. Notó que Estela se le acercaba lentamente, mirando el suelo de brazos cruzados. Volcanóloga murciana de cuarenta y cinco años. Unos grandes ojos observaban tras las redondas lentes de sus gafas, en ocasiones ocultos por un fleco castaño. Él fingió no percibir su presencia, pues ella parecía dubitativa, dando rodeos antes de aproximarse del todo. Tal vez no supiera qué decir. Pero que quería hacerlo era un hecho.</p>
<p id="r3bl" style="margin-bottom: 0cm;">-¿Y cómo sabemos ahora si los próximos que vengan son amigos o enemigos? -dijo ella al fin.</p>
<p id="az-5" style="margin-bottom: 0cm;">-Acaba de empezar el día, no te pongas a pensar en eso -le dijo Girome con pocas ganas de conversación.</p>
<p id="xppr" style="margin-bottom: 0cm;">-No, claro, será mejor pensarlo cuando lleguen -replicó ella antes de suspirar-.</p>
<p id="u82a" style="margin-bottom: 0cm;">De pronto, sin mediar palabra, Estela se puso a llorar. El francés dudó unos instantes, y decidió frotarle suavemente el hombro, susurrándole que se calmase. Algunos llevaban mejor que otros la tensión, no podía culparla.</p>
<p id="u93d" style="margin-bottom: 0cm;">-Mi marido, mis dos hijos&#8230; -sollozaba ella.</p>
<p id="umil" style="margin-bottom: 0cm;">-Ya&#8230; ya&#8230; -le susurraba Girome.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-Esto es inhumano, Girome. Ya ni sé si debo preocuparme por lo que mi familia puede estar pensando de mí, o si debería preocuparme por lo que les puede estar pasando a ellos.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Y a mí que me cuentas, pensaba Girome. No se le daba nada bien dar ánimos. El día anterior toda la gente que había conocido en los últimos dos meses se dividió en tres grupos, y dos de ellos desaparecieron de su vista. Pensaba en ellos a cada temblor de tierra. Qué carajo, que le animaran a él.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-Seguro que están bien -se limitó a decir. <br id="g-gg" /></p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Un sonido muy familiar llegó a sus oídos, y Estela le miró con renovado interés.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-¡Un avión!</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Girome se puso muy tenso. ¿Qué podían esperar ahora? Mandó a todos levantarse y recoger sus cosas, pues al localizar el avión descubrió con horror que iba a pasar justo por encima de sus cabezas. ¿Les habrían localizado bajo la antigua estación de guaguas? Eso significaría que tendrían una bomba sobre sus cabezas para siempre.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Pero no hubo bomba. Girome contempló sin salir de su asombro cómo se desplegaban unos paracaídas oscuros que contrastaban enormemente con la claridad del cielo. Esperaban expectantes ver la silueta de la persona que descendería con él. La trayectoria parecía tener como objetivo el centro, ahora destruído. ¿Y esa persona sería amiga o enemiga? Pero a medida que se acercaba descubrió que lo que pendía del paracaídas no era un ser humano, sino un montón de paquetes atados.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-¡Va al centro! ¡Vamos! -gritó Estela. Los demás la siguieron de inmediato, lo que unido a la falta de prudencia molestó a Girome.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-¡Eh, esperad! -gritó por su parte- ¡Eso podría ser otra bomba!</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">-¡O comida! -replicó ella alejándose.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Soltando un bufido de resignación, emprendió la carrera tras ellos. No comenzaba el liderazgo del grupo con buen pie.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">En pocos minutos llegaron a los alrededores del centro. Ahora, aunque en ruinas, tenía un aspecto tranquilo. Localizaron el montón de paquetes entre los escombros, pero Estela no acudió con la misma efusividad. Todos se miraban dubitativos, pensando lo mismo: allí yacía Sven. Mi turno, pensó Girome. Se adentró confiado en el área del centro gesticulando para quitar reparos a los demás, aunque él también estaba nervioso. Por su cabeza pasaron turbadoras imágenes de la huída del centro, mientras el pobre Sven se quedaba plácidamente dormido. Casi notaba la acusadora mirada de su cadáver desde donde quiera que estaba.</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;">Rodeó el gran paquete con desconfianza, como si fuera a explotar de un momento a otro. Cuando los demás comenzaron a acercarse también, Girome se relajó. Vio una nota pegada a un lateral con cinta adhesiva, que tuvo que leer de cuclillas:</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm;"><br id="r545" /></p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;">&#8220;<span id="k55e" style="font-style: italic;">COMIDA, MEDICINAS Y ALGUNAS ARMAS. HAY GUERRA. ES POSIBLE QUE DESEMBARQUEN TROPAS ENEMIGAS EN LA ISLA. EN BREVE IREMOS A POR VOSOTROS. </span><span style="font-weight: bold; font-style: italic; text-decoration: underline;">NO OS MOVÁIS DE AHÍ</span>&#8220;</p>
<p id="hg-:" style="margin-bottom: 0cm; text-align: center;"><br id="cyq_" /></p>
<p>-Pues tenías razón -suspiró Girome-. Comida y algunas cosas más -añadió señalando la nota.<br id="bnpp" /> <br id="bdvg" /> -¿Qué pasa? -dijo Estela. Girome le señaló la nota.<br id="hera" /> <br id="e6ra" /> Al leerla, Estela se llevó las manos a la cara, sus ojos vidriosos.<br id="wm65" /> <br id="gyh3" /> -Dios mío&#8230;<br id="q726" /> <br id="ynn:" /> -¿Y ahora qué te pasa? -dijo Girome lamentando no haber medido su tono de voz.<br id="qnwk" /> <br id="qwyg" /> -Pasa que hubiera preferido un paquete más pequeño y una nota más grande, <span id="xlgt" style="font-style: italic;">fransuá</span> -replicó ella envarada.<br id="agbn" /> <br id="aa1:" /> -Perdón, perdón. Lo he dicho sin pensar.<br id="ov8l" /> <br id="l.ik" /> -Y los demás desperdigados por ahí&#8230; tenemos que ir a avisarles -le dijo Estela con las manos apoyadas en la cintura.<br id="pxew" /> <br id="tsh-" /> -Un grupo ha contado con las indicaciones de un guía, y el otro grupo&#8230; tiene al guía. ¿Qué tenemos nosotros?<br id="ir-i" /> <br id="ma92" /> -¡Joder! -gritó ella con rabia dando un pisotón.<br id="taat" /> <br id="aqzt" /> Girome se quedó pensando en una cuestión importante. La cosa se estaba poniendo fea, y la gente hace cosas feas en situaciones feas.<br id="or_o" /> <br id="psim" /> -Estela -le dijo en voz baja mientras desembalaban los paquetes-. Ahí hay armas, ¿sabes si alguno de los demás les tiene digamos, cariño?<br id="e-nx" /> <br id="s7j7" /> Ella hizo una mueca que daba a entender que no tenía ni idea. Al parecer no fue el único en darse cuenta.<br id="ed-s" /> <br id="w6j9" /> -¿Qué hacemos con las armas, una para cada uno? -dijo alzando la cabeza Román Herrera, geólogo madrileño de treinta y seis años. Lo más característico de él era la palidez de su piel. Debía tener parientes nórdicos.<br id="e03:" /> <br id="vyr2" /> Ya tenemos un candidato, se lamentó Girome.<br id="boyy" /> <br id="lwu_" /> -Las caja de las armas no la desembaléis. Las guardaremos en la estación, y esperemos no tener que usarlas. No son juguetes.<br id="k7dk" /> <br id="wv2j" /> Román asintió y la dejó a un lado. Fue a preguntarle a Estela que qué le parecía Román, pero al volverse no la vio.<br id="xtqa" /> <br id="pyj3" /> -¿Estela? ¡Estela! ¿Alguien la ha visto?<br id="zd26" /> <br id="vg4q" /> -Con nosotros no está -dijo Román alzando de nuevo la cabeza sobre el grupo que sacaba las cajas.<br id="v1w3" /> <br id="urub" /> -¡Aquí! -la oyó gritar lejos. <br id="snuy" /> <br id="k1lk" /> <span id="lhy3" style="font-style: italic;">Maldita sea esta mujer, se ha adentrado en las ruinas.</span> <br id="alz." /> <br id="b116" /> Caminó por ellas intentando no torcerse el tobillo. Entonces vio parte del barracón del centro. No había quedado tan dañado, tan sólo se había venido abajo el techo. Vio a Estela de pie mirando los escombros, temiendo que hubiera encontrado el cadáver de Sven. ¿Por qué se puso a buscarlo? ¿Y porqué carajo tenía que enseñárselo? ¡Ya sabía que estaba muerto!<br id="vmzl" /> <br id="tfpn" /> Se puso a su lado, mirando una litera tumbada en el suelo.<br id="t0.e" /> <br id="d0_1" /> -Dormía ahí -dijo ella señalando la litera y los alrededores, volviéndose a poner las manos en la cintura y mirándole a los ojos-. ¿Tú le ves? Porque yo no.<br id="pfbo" /> <br id="zoeg" /> Girome sólo pudo titubear.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=TGbNkd"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=TGbNkd" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/04/21/dia-5-supervivencia-i/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 4 - Partida (II)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/04/13/dia-4-partida-ii/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/04/13/dia-4-partida-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 13 Apr 2008 14:21:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=14</guid>
		<description><![CDATA[En lo que llevaban de trayecto, Ana había tenido que soportar a Roberto a su lado. Odiaba las personas que no cogían las indirectas. Se estaba poniendo pesado, pero por otro lado, era el único que hablaba debido al cansancio, la situación, y sobre todo Andrés.
Cuando pasaban por delante de según qué sitios, el isleño [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p id="sneq" style="margin-bottom: 0cm;">En lo que llevaban de trayecto, Ana había tenido que soportar a Roberto a su lado. Odiaba las personas que no cogían las indirectas. Se estaba poniendo pesado, pero por otro lado, era el único que hablaba debido al cansancio, la situación, y sobre todo Andrés.</p>
<p id="wvfn" style="margin-bottom: 0cm;">Cuando pasaban por delante de según qué sitios, el isleño rememoraba sus experiencias pasadas. El restaurante donde celebró su graduación. El parque en el que se cayó del monopatín. La Iglesia en la que hicieron la misa del entierro de su madre. Ahora todos esos lugares eran fantasmas grises y sucios. Sabía que los canarios se sentían muy ligados a su tierra, por lo que supuso que Andrés lo estaría pasando francamente mal. Sólo se oía al viento, y a Roberto. Así que intentó involucrar a todo el mundo en una conversación.</p>
<p id="li1c" style="margin-bottom: 0cm;">-Bueno –dijo al fin-. En lugar de seguir andando como desconocidos, podemos hablarnos un poquito sobre nosotros. Con la mayoría sólo he convivido unas semanas. ¿No os parece? A ver, tú, Marcos, ¿qué me dices de ti?</p>
<p id="hp2b" style="margin-bottom: 0cm;">-¿Qué quieres saber?</p>
<p id="he83" style="margin-bottom: 0cm;">-Eh… no sé… ¿Siempre has sido geólogo?</p>
<p id="qbwk" style="margin-bottom: 0cm;">-También he sido dependiente y camarero, los típicos trabajos de carrera, ¿y tú?</p>
<p id="x9q6" style="margin-bottom: 0cm;">Ana sonrió.</p>
<p id="cdrl" style="margin-bottom: 0cm;">-Más o menos lo mismo, pero claro, aquí somos todos geólogos.</p>
<p id="fn4j" style="margin-bottom: 0cm;">-Menos Francisco –dijo Roberto-.</p>
<p id="a_sm" style="margin-bottom: 0cm;">-Tu pasado seguro que es más emocionante –respondió este con poco afecto.</p>
<p id="usp3" style="margin-bottom: 0cm;">-Es verdad –dijo Ana, volviéndose hacia Francisco, que iba el último-. Llevo medio año contigo y sigo sin saber nada de ti. Eres un libro cerrado.</p>
<p id="r.ww" style="margin-bottom: 0cm;">-Nunca me has preguntado.</p>
<p id="bagd" style="margin-bottom: 0cm;">-Muy bien, ahora te pregunto. ¿Qué ha sido de Francisco el técnico de mantenimiento, antes de estar aquí?</p>
<p id="axpa" style="margin-bottom: 0cm;">-Te cuento, guapa. Mi primer empleo fue de gigoló, típico trabajo de formación profesional. Luego hice de actor de películas de serie b, pero la sangre falsa me irritaba la piel, y por último, antes de venir aquí, jardinero. ¿Te vale?</p>
<p id="d4xz" style="margin-bottom: 0cm;">-Venga, hombre –dijo Marcos-, ¿no eres mayorcito para hacerte el interesante? Ni tu compañero Manuel sabe de ti.</p>
<p id="yf2q" style="margin-bottom: 0cm;">-¿Eso te ha dicho? Cotorras. No es asunto vuestro, y en cualquier caso no es interesante. ¿Es que no hay otra forma de entretenerse en una excursión? ¿Vosotros no cantabais en el autobús del cole?</p>
<p id="pbiv" style="margin-bottom: 0cm;">-Seguro que Cristina le conoce mejor –dijo Roberto sonriéndose.</p>
<p id="ng1a" style="margin-bottom: 0cm;">-Disculpe –dijo Francisco en voz alta, teatralizando-, me he perdido. ¿Sabe dónde queda la gracia?</p>
<p id="e13l" style="margin-bottom: 0cm;">-El que calla otorga –replicó Roberto.</p>
<p id="bepa" style="margin-bottom: 0cm;">-¡Eh! ¡Francisco, te dije que&#8230;! -dijo Ana perdiendo los nervios.</p>
<p id="ao_m" style="margin-bottom: 0cm;">-¡Ha empezado él! -exclamó Francisco haciéndose el herido.</p>
<p id="uzod" style="margin-bottom: 0cm;">-Señores, tranquilidad -quiso calmar Marcos.</p>
<p id="a-5s" style="margin-bottom: 0cm;">-Y tú -dijo Ana a Roberto- no estás ayudando. Sois como niños, sois&#8230;</p>
<p id="e3n1" style="margin-bottom: 0cm;">En este punto a Ana se le quebró la voz, como si se fuera a poner a llorar de un momento a otro. Tal fue el impacto en los contendientes, que se callaron de inmediato.</p>
<p id="zb3n" style="margin-bottom: 0cm;">-Se está haciendo ya de noche -anunció Marcos-. Creo que estaría bien acampar por aquí, además tengo los pies hechos polvo. ¡Dios, qué frío!</p>
<p><br id="i2gq" />-Normal, estamos en Agua García -dijo Andrés-. Lo peor aquí no es el frío, sino la humedad, que hace que llegue al tuétano.<br id="bja3" /><br id="odfv" />-En esa casa podríamos&#8230; -sugirió Roberto-.<br id="ap80" /><br id="ng-f" />-No -cortó Andrés-. Esas casas tienen dueños, y volverán. No tenemos derecho a entrar.<br id="xcyn" /><br id="k_vr" />-Oye -dijo Francisco frotándose los brazos-, está muy bien que ejerzas de guardián de la isla, más ahora con la morriña y tal, pero&#8230; ¿No crees que en nuestras circunstancias actuales incluso los dueños nos recibirían con una sopita caliente?<br id="hvy7" /><br id="f-.c" />Los demás secundaron -insólitamente- a Francisco, menos Marcos, que miró a Andrés con una elocuente mueca que parecía decir <em>Tú verás</em>. Tras unos instantes pensativo, Andrés miró a los arbustos secos que había al otro lado de la carretera, y a un pequeño claro al otro lado.<br id="k8xd" /><br id="qbsp" />-¿Alguien tiene mechero? -preguntó.<br id="vamh" /><br id="o677" />A regañadientes durmieron alrededor de una improvisada hoguera en medio de la carretera. O al menos lo intentaron.<br id="mpch" /></p>
<p id="i86l" style="margin-bottom: 0cm;">Ana permanecía despierta, sentada y mirando a través del fuego. Marcos se percató de esto, y se incorporó, imitándola. Estuvieron un rato sin decir nada, sus ojos fijos en la hoguera, o en el cielo. Un breve temblor de tierra, les animó a entablar conversación. Charlaron un rato sobre el Teide, y para cuándo veían probable su erupción, pero Marcos notó que ella tenía la mente en otra parte.</p>
<p id="a5m9" style="margin-bottom: 0cm;">-¿Qué es lo que te pasa? –dijo finalmente.</p>
<p id="jm:o" style="margin-bottom: 0cm;">-Nada –dijo ella-. Es&#8230; ha muerto alguien, pero parece que vayamos de excursión. Aparte&#8230; ¿Y mi familia? ¿Están muertos de miedo? ¿Siguen vivos?</p>
<p id="jm:o" style="margin-bottom: 0cm;">-Para, para. Sabemos muy poco para estar ya dando por muertos a los que están fuera de aquí. Tu familia seguramente esté mucho mejor que nosotros, no te pongas a pensar esas cosas.</p>
<p>Ana se fue acercando a Marcos poco a poco.</p>
<p>-Qué frío&#8230; ¿Te importa? -dijo ella pidiéndole permiso para pegarse brazo con brazo.<br id="k8lr" /><br id="e363" />-Qué va&#8230; además yo también me estoy helando. <br id="c4bc" /></p>
<p id="renn" style="margin-bottom: 0cm;">Pasado un rato, la cabeza de Ana reposaba sobre el hombro de Marcos, bajo la atenta mirada de Francisco, que simulaba dormir en su saco.</p>
<p id="ot82" style="margin-bottom: 0cm;"><br id="ya7." /></p>
<p><br id="c9d2" /></p>
<p id="zb3n" style="margin-bottom: 0cm;"><br id="peev" /></p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=UTMQiO"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=UTMQiO" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/04/13/dia-4-partida-ii/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 4 - Partida (I)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/04/06/dia-4-partida-i/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/04/06/dia-4-partida-i/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 07 Apr 2008 07:44:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/?p=13</guid>
		<description><![CDATA[Andrés fue de los primeros en levantarse, antes incluso que Marcos. La noche fue muy larga para él y ya no podía dar más vueltas en la cama; el frescor matutino le hizo ponerse la poca ropa de abrigo que pudo rescatar del centro. Por lo menos la cubierta de la estación de guaguas les [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p id="u3-d" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Andrés fue de los primeros en levantarse, antes incluso que Marcos. La noche fue muy larga para él y ya no podía dar más vueltas en la cama; el frescor matutino le hizo ponerse la poca ropa de abrigo que pudo rescatar del centro. Por lo menos la cubierta de la estación de guaguas les protegía de la lluvia. La zona del aeropuerto siempre era fría y húmeda.</p>
<p id="r:mt" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Pensó mucho durante la noche sobre su papel allí. Oficialmente fue escogido por el pueblo tinerfeño para representarlo en la isla. La decisión de evacuarla fue enormemente polémica, y los políticos se resistieron con uñas y dientes para no perder su poder. Pero como el asunto trascendía mucho más allá de lo local, tuvieron que aceptarlo. Se presentaba como algo temporal en cualquier caso. Andrés era hijo de un importante político del cabildo tinerfeño, y extraoficialmente, fue escogido a dedo por él. Su padre le prometió fama y dinero para cuando terminara la cuarentena, y ahora empezaba a dudar que tal cosa fuera a ocurrir.</p>
<p id="nbcs" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Era consciente de sus posibilidades, y se sabía prescindible en aquel lugar. A menudo notaba que los investigadores le dejaban de lado, aunque él intentara mantener la imagen del nativo: era él quien estaba en su territorio, y los otros husmeando. Ahora que aparentemente existía un conflicto muy grave en el exterior… ¿Quién sabe? Podría ser útil. Marcos le levantó el ánimo en ese aspecto al elegirlo como guía. Pero con honestidad se sabía poco valiente o amable respecto a estas situaciones. Temía lo que contaran de él al acabar la cuarentena.</p>
<p id="xlq1" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Los demás comenzaron a despertarse. Marcos se dispuso a hablar con Cristina, que lideraría la marcha al sur, y con Girome que eligió quedarse el primero. Se aproximó para saber de qué hablaban, y casi se cae por una pisada en falso; el suelo tembló con cierta gravedad, y la mayoría lanzó gritos de sorpresa y silbidos de asombro. Había sido fuerte.</p>
<p id="g:t1" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-No os reviente cuando os acerquéis -dijo Cristina a Marcos.</p>
<p id="fjck" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Lo haremos poco a poco. La cuestión es no permanecer demasiado tiempo incomunicados. No tenemos radios ni teléfonos, así que ya que el grupo de Girome se va a quedar, podemos mandar cada equis días a algún miembro de nuestros grupos al refugio provisional que tenemos aquí para contarnos qué tal va todo.</p>
<p id="aqhq" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-En algo así estaba pensando -dijo Cristina-.</p>
<p id="tbqd" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Y cuando vuelvan los militares yo ya sabré decirles dónde estáis -añadió Girome-.</p>
<p id="lfae" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Perfecto -coincidió Marcos.</p>
<p id="h.0h" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-¿En qué momento Marcos se ha declarado líder de nuestro grupo? -dijo Roberto enrollando su saco de dormir. La espalda le dolía horrores.</p>
<p id="xj9i" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-No empieces otra vez con eso -dijo Ana somnolienta, aún en el suyo.</p>
<p id="ja84" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-En serio, aquí si no haces nada se ponen cuatro a manejar el cotarro. Es increíble.</p>
<p id="valn" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-¡Hola! -dijo Francisco alzando la voz, aproximándose-. ¿Este no es el equipo que va a examinar el gran grano? ¡Nunca he visto uno de cerca!</p>
<p id="zyeu" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Oh, por Dios&#8230; -se lamentó Ana-. No vengas a molestar, además, no eres geólogo.</p>
<p id="sbd-" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Eh, tengo inquietudes, y no me perdería por nada del mundo ver a Roberto intentando desbancar a Marcos como líder del grupo.</p>
<p id="vhjd" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Paso de ti -dijo Roberto a lo suyo ignorando la provocación.</p>
<p id="tthg" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Francisco miró a Ana sorprendido, señalándole.</p>
<p id="def0" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Pasa de mí.</p>
<p id="mi_a" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Mira, Francisco -dijo Ana alzando el dedo-, no quiero tenerte de mosca cojonera todo el viaje ¿Vale? ¿Qué pasa? ¿Nadie más te quiere o qué?</p>
<p id="ukiw" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-¿Y si me porto bien? Mira, Roberto pasa de mí.</p>
<p id="mmq." style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Ella suspiró levantándose y recogiendo su saco.</p>
<p id="gvhn" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Haz lo que te de la gana.</p>
<p id="e4hy" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Cuando los dos grupos estaban preparados para irse, Cristina se aproximó a Francisco.</p>
<p id="ijp0" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-¿Vas con ellos? Pero si no eres&#8230;</p>
<p id="jif2" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Nunca he visto un volcán de cerca -cortó Francisco.</p>
<p id="vf.i" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Puede ser peligroso.</p>
<p id="z3j_" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Aquí cualquier cosa puede ser peligrosa. Al grupo que se queda le puede caer otro bombazo, y a vosotros&#8230; Tened cuidado, ¿vale?</p>
<p id="fa0n" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Una sonrisa enigmática modificó el rostro de Cristina, sucedida por un incómodo silencio. Finalmente ella dio el paso, tendiendo la mano. Él respondió al gesto, aliviado.</p>
<p id="qsnn" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Cuida de ellos -añadió-. Yo intentaré que estos locos no se tiren al cráter para ver lo que hay dentro. Ya&#8230; nos veremos.</p>
<p id="h9:-" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Ella le sostuvo la mirada unos instantes, para luego hacer un gesto con la mano que restara dramatismo.</p>
<p id="e9j_" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-Nos vemos.</p>
<p id="tc4b" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Alzando la mochila llamó a los demás, quienes se despedían de los restantes grupos. Andrés les dio unas últimas indicaciones, pero básicamente se trataba de recorrer la isla por la costa, lo que les mantenía siempre relativamente lejos del Teide. Comenzaron a alejarse de la estación por la vacía autopista, en dirección contraria al grupo de Marcos. Para su sorpresa, se produjo un incómodo silencio, nadie quería hablar. Las circunstancias, supuso. Y un silencio que daba miedo romper. Sólo se escuchaba la fría brisa que cuando les acariciaba la piel les ponía los pelos de punta. El paisaje, una carretera larguísima y abandonada, no servía de ayuda. Cristina se sorprendió de lo ausentes que parecían de repente, pero es ahora cuando tenían tiempo para pensar. En el mundo más allá de la costa. En sus seres queridos.</p>
<p id="ypyu" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Durante al menos un par de horas recorrieron sin apenas hablar la carretera, en parte absortos en el paisaje. Esto no quitaba el hecho de que se mantuvieran alerta ante cualquier sonido extraño, por ejemplo de aviones -y patente quedó que no necesariamente a sacarles de allí-. Con todo la cercanía del mar les reconfortaba de alguna manera. Pero ella no podía dejar de inquietarse por el grupo que iba camino del Teide. Aunque, ¿se preocupaba realmente del&#8230;?</p>
<p id="vt.m" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">-¡Eh! -gritó Manuel-. ¡Escuchad!</p>
<p id="j6ai" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">Se detuvieron, agudizando el oído. Un motor, muy lejos. Sonaba extraño para ser un avión, parecía más bien una avioneta. Miraron en todas direcciones, confusos, pero fue nuevamente Manuel el primero en percibirlo, señalándolo.</p>
<p id="oxlf" style="margin-bottom: 0cm;" align="justify">A lo lejos, un vehículo cruzaba lentamente el horizonte por tierra.</p>
<p>-¿Pero qué&#8230;?</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=FA1VjW"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=FA1VjW" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/04/06/dia-4-partida-i/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 3 - “Infierno” (II)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/03/29/dia-3-infierno-ii/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/03/29/dia-3-infierno-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Mar 2008 12:31:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/2008/03/29/dia-3-infierno-ii/</guid>
		<description><![CDATA[Aunque parecía contenida, Cristina estaba muy alterada. Todos lo estaban. Discutían voz en grito alrededor del improvisado campamento que habían montado en la estación de autobuses (o guaguas, como los llaman los canarios y rezaba el cartel) más cercana al aeropuerto.
Ella se había limitado a hacer su trabajo desde que llegó a allí, y no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p id="wa01">Aunque parecía contenida, Cristina estaba muy alterada. Todos lo estaban. Discutían voz en grito alrededor del improvisado campamento que habían montado en la estación de autobuses (o <em id="ysf1">guaguas</em>, como los llaman los canarios y rezaba el cartel) más cercana al aeropuerto.</p>
<p id="wa01">Ella se había limitado a hacer su trabajo desde que llegó a allí, y no se relacionaba con los demás tanto como Ana. Eso, claro está, tiene sus consecuencias.</p>
<p id="wa01">-¡Lo tenías en la cama de arriba! ¡Sven estaba en tu propia litera! -la increpó Roberto.</p>
<p id="wa01">-Yo salí de los primeros -le respondió ella cuan serenamente pudo para no entrar en su juego-, sin mirar atrás. Y sólo llevaba una semana en esa cama, quien ha estado varios meses durmiendo bajo él has sido tú, si hay alguien acostumbrado a su presencia&#8230;</p>
<p id="wa01">-No me jodas&#8230; -dijo Roberto gesticulando furioso-.</p>
<p id="wa01">-Calma, <em id="wdrp">Garzón</em> -dijo Francisco, hasta entonces sentado y callado-, lo último que necesitamos ahora es verte haciendo de <em id="w0wu">poli bueno</em>.</p>
<p id="wa01">-¿Y dónde estabas tú? -le replicó Roberto-. Tú y Manuel&#8230;</p>
<p id="wa01">-A mí no me metas -dijo este.</p>
<p id="wa01">-&#8230;sois los técnicos y encargados de mantenimiento. Vosotros teníais que haber organizado la huida. Si hubierais hecho vuestro trabajo, ahora Sven&#8230;</p>
<p id="wa01">-Eh, chaval, conmigo no depures responsabilidades -dijo Francisco levemente irritado-. Y ya que lo dices, creo que Ana fue de las últimas en salir. Pero a ella no le dirás nada&#8230;</p>
<p id="wa01">-¿Qué? -dijo esta- Mira, estábamos todos dormidos, confusos&#8230;</p>
<p id="wa01">Ana empezó paralelamente otra discusión, acusando a Girome, quien, indignado, la insultó. Esto enfadó a Roberto, que hizo lo propio vena en cuello.</p>
<p id="wa01">Viendo el panorama, Cristina decidió poner orden.</p>
<p id="wa01">-¡Señores! -gritó dando una palmada- ¡Haya paz!</p>
<p id="wa01">-¿Paz? -dijo Roberto crispado- ¡Ha muerto uno de los nuestros y nadie asume su culpa!</p>
<p id="wa01">No hicieron caso, y las acusaciones se propagaban como un virus.</p>
<p id="wa01">-Es inútil -dijo Francisco a su lado. Cristina era la única con la que no solía bromear, quizá por su aparente introversión-, mírales. Todos ejemplares durante la estancia, pero víboras despiadadas cuando algo sale mal y hay que repartirse culpa. Estas son realmente las personas con las que hemos estado conviviendo. Parece el congreso de los diputados en miniatura.<br id="ap2d" /></p>
<p id="wa01">Su comentario la puso más enferma, pues odiaba ver cumplidos tan claramente los peores tópicos sobre la sociedad española que oía de sus compañeros extranjeros.<br id="cpx1" /></p>
<p id="wa01">-¡Cabrones! -gritó de nuevo. <br id="fh:k" /></p>
<p id="wa01">Se impuso el silencio, sin que nadie terminara de creer que aquel grito provenía de Cristina. Hasta Francisco se quedó con los ojos muy abiertos, mirándola a su lado.<br id="d036" /></p>
<p id="wa01">-Aquí no está la comisión -reanudó-, así que no hay que quedar bien ante nadie. Lo de Sven ha sido un desafortunado accidente, a la par que un malentendido. Y si hubiera culpa alguna sería de todos, pues todos estábamos allí. Nadie se puede desmarcar de ella. Así que pasemos a cosas más acuciantes, como nuestra superviven&#8230;<br id="br_-" /></p>
<p id="wa01">-¡Ah! ¿Qué pasa? ¿Ya te has erigido líder? -replicó Roberto despectivamente.<br id="hbn2" /></p>
<p id="wa01">-Cierra el pico un rato, <em id="c9j_">William Wallace</em>, que aún no estamos en campaña -le dijo Francisco-, y deja un poco de protagonismo para los demás.<br id="i5em" /></p>
<p id="wa01">Roberto contuvo su ira en una mueca de desprecio hacia Francisco.<br id="ac_p" /></p>
<p id="wa01">-Gracias -dijo una también sorprendida Cristina-. Bien, está claro que se ha producido un conflicto armado ahí fuera, y desconocemos el alcance. Lo bueno es que han bombardeado la única base militar operativa que quedaba en la isla, a sabiendas de que el resto fue evacuado hace tiempo. Por lo que es muy probable que en adelante se desentiendan de Tenerife.<br id="u9q3" /></p>
<p id="wa01">-¿Y si deciden aprovechar precisamente ese vacío? Una isla deshabitada es una golosina para que instalen una base permanente -dijo Girome.<br id="v35k" /></p>
<p id="wa01">-No -dijo Ana-, en las demás islas tendrían más recursos, aquí hace tiempo que no hay ni electricidad. Además, no creo que vengan. El bombardeo es estratégico, y supongo que tendrá más que ver con la posición de las islas que con el propio archipélago.<br id="zkl_" /></p>
<p id="wa01">-¡Ni siquiera sabemos quién ataca! -se quejó Andrés.<br id="v9:q" /></p>
<p id="wa01">La discusión se reanudó con animado fervor, esta vez sobre los ataques. Sven parecía haberse esfumado de la conciencia colectiva.<br id="qr1q" /></p>
<p id="wa01">-¡Tenemos dos opciones! -gritó Cristina intentando hacerse oír.<br id="umc." /></p>
<p id="wa01">-¿Las que tú digas? -murmuró Roberto con desdén.<br id="i6lu" /></p>
<p id="wa01">-La primera -continuó ignorando a Roberto-, es quedarnos a esperar ayuda. Los militares saben que estamos aquí y aunque se hayan ido, no creo que piensen dejarnos a nuestra suerte. Además, el asunto del Teide sigue siendo de vital importancia. La segunda, es huir a zona civilizada. Desde el otro extremo de la isla tenemos a La Gomera a tan sólo noventa kilómetros, si encontramos en la zona costera balsas o barcos de pesca no tardaríamos mucho en llegar. Y ahora -dijo volviéndose hacia Roberto-, cuéntanos las que tenías tú en mente.<br id="mms2" /></p>
<p id="wa01">Este se limitó a poner los ojos en blanco, cruzando los brazos y dándole la espalda.<br id="feta" /></p>
<p id="wa01">-En realidad se me ocurre otra más -dijo Marcos-. No sé vosotros, pero yo no estoy aquí por turismo. No tenemos satélite así que ya no podemos interpretar datos, y desde esta posición ni siquiera se ve el volcán. Personalmente me gustaría acercarme al Teide, y estudiarlo de cerca. No va a erupcionar mañana.<br id="c8mi" /></p>
<p id="wa01">Algunos aplaudieron la idea de Marcos, otros optaban por salir de la isla, y una porción similar, menos aventurera, prefería esperar ayuda.<br id="u48b" /></p>
<p id="wa01">-¿Y si nos dividimos? -dijo Marcos.<br id="a49q" /></p>
<p id="wa01">-Ni hablar -dijo Roberto-. Tenemos que estar unidos, es probable que nos recojan más tarde y no podemos andar desperdigados por ahí. Y recordad lo que pasará si se enteran de que hemos salido del perímetro. Amén de que los demás seremos cómplices.<br id="x0vt" /></p>
<p id="wa01">-Que es precisamente lo que te preocupa -replicó Francisco.<br id="rptp" /></p>
<p id="wa01">Aquella fue la chispa que prendió a Roberto. Se abalanzó furioso sobre Francisco, que no se lo esperaba, cayendo al suelo e intentando defenderse débilmente de los certeros puñetazos que su atacante le propinaba. Cristina intentó apartar a Roberto, pero se llevó un manotazo de este en la cara. Acto seguido, Girome y otros más tiraron del atacante hacia atrás, que gritaba enfurecido intentando abalanzarse nuevamente.<br id="s-w-" /></p>
<p id="wa01">-¡Llevas tocándome los cojones desde que llegué! ¿Estás contento ahora? ¿Eh, hijo de puta? ¡A la próxima te mato! ¿Me oyes? ¡Te mato!<br id="u_l4" /></p>
<p id="wa01">-Este es el fulano que quería ser líder del grupo -replicó Francisco sacudiendo la cabeza y palpándose el labio inferior, mirando a los demás-. Tenedlo presente.<br id="ekup" /></p>
<p id="wa01">-De verdad, Francisco, que a veces no eres más gilipollas porque no puedes -dijo Ana sosteniendo también a Roberto-. Estoy harta de verte metiéndote con todo el mundo, te mereces más de una de las ostias que te han dado.</p>
<p id="wc4r">Cristina, ignorando la conversación, se acercó a Roberto y le dio un tortazo.</p>
<p id="rika">-Eso por lo de antes.</p>
<p id="rl66">Roberto se terminó de poner rojo y los demás le sujetaron con más ahínco, pero no reaccionó.</p>
<p id="iiph">-A ella no le hará nada ahora que no está en plena acción -dijo Francisco-, es una dama y quedaría como lo que es: un perro rabioso.</p>
<p id="b2le">-Eh, señores, volvamos del patio del colegio -gritó Cristina-, hablábamos de opciones. Marcos sugiere dividirnos y yo estoy de acuerdo. Unos se quedan en los alrededores de la base en caso de que vuelvan a por nosotros, otros nos vamos al sur por si podemos llegar a la Gomera, y un grupo más estudiará el Teide de cerca. ¿Qué os parece?</p>
<p id="f-vl">La mayor parte del grupo asintió satisfecho, y los que no se vieron obligados a aceptar la decisión de la mayoría. El grupo se dividiría finalmente en tres.</p>
<p id="d2.i">Pasaron la tarde organizándolo, y repartiendo provisiones. En general ya se habían convertido en tres equipos, pero Cristina -que lideraba la partida a la costa del sur-, no pudo evitar fijarse en Francisco, que se había quedado apartado de todos, sentado en una acera.</p>
<p id="m_vl">-Ahora vuelvo- dijo a los demás. Se sentó silenciosamente al lado del técnico, que se limpiaba la sangre de la boca con la camisa.</p>
<p id="efiw">-¿Estás bien? -se interesó.</p>
<p id="pnad">-Estoy bien -dijo él secamente.</p>
<p id="lx3w">Cuando se ponía así alguien que hablaba por los codos quedaba claro que no obtendría mucho, por lo que prefirió ser parca.</p>
<p id="x4og">-¿Te has decidido ya por algún grupo?</p>
<p id="h0nq">-No.</p>
<p id="l9gv">Ella asintió en un silencio que duró un par de minutos.</p>
<p id="ahqc">-Roberto se queda -contraatacó.</p>
<p id="gdsw">-Lo sé.</p>
<p id="qezm">-Si necesitas algo&#8230;</p>
<p id="myep">-Gracias.</p>
<p id="jl7y">Asintió nuevamente en silencio, incorporándose.</p>
<p id="fbqa">-Si te vienes con nosotros, partimos mañana por la mañana.</p>
<p id="u3ge">La única respuesta fue un leve movimiento de la cabeza.</p>
<p id="pbfl">
<p id="tj1v">-Y luego nos llama a nosotros parejita -dijo Roberto viendo a Cristina sentada y hablando con Francisco-. A ella no le ha hecho nunca ni una gracia. Son tal para cual.</p>
<p id="ms75">-No pueden ser más distintos -dijo Ana también mirándoles-, pero quién sabe. Oye, espero que regresen pronto a buscaros, Marcos está terminando de organizar el recorrido hacia Las Cañadas del Teide, y debería unirme ya&#8230;</p>
<p id="kphs">-Espera, ¿te vas con Marcos? Pensaba que te quedabas.</p>
<p id="n_la">-He cambiado de opinión, creo que me interesa más el Teide.</p>
<p id="j7n4">Una sombra de decepción cruzó el rostro de Roberto.</p>
<p id="uxc4">-Creo que realmente me evitas -dijo al fin-, y me gustaría conocer el porqué.</p>
<p id="zx2q">-¿Otra vez con eso? Qué tontería&#8230;</p>
<p id="dmp2">-Entonces no te importará que os acompañe- replicó Roberto nuevamente animado como si nada hubiera pasado-. La verdad es que también me apetece hacer trabajo de campo.</p>
<p id="wdhf">-¡Estupendo! -exclamó Ana con una sonrisa fría como el hielo.</p>
<p id="rg-h">-¿Nos guiarás? -preguntó Marcos a Andrés tras exponerle su plan.</p>
<p id="xbb4">-Eh&#8230; yo&#8230; pensaba quedarme, para&#8230;</p>
<p id="q_g5">-Andrés, es tu volcán, tú mismo has reconocido pasar a menudo de excursión. ¿No te quejabas de que te ocultábamos información? ¡Ahora puedes estar en primera fila! Además&#8230; ¿Y si pasan de nuevo por aquí los malos con otra bombita? Venga, hombre&#8230;</p>
<p id="ng:o">Tras titubear un poco más, Andrés finalmente aceptó.</p>
<p id="ptyj">-Vale, iré con ustedes. Aunque realmente no tiene mucha pérdida.</p>
<p id="v587">-Pero el tiempo también es muy importante, y nos puedes ahorrar mucho. No te preocupes, si vienen a buscarnos sabrán que estamos allí. La cuestión es que, pase lo que pase ahí fuera, que el Teide reviente o no y sobre todo cómo y cuándo lo haga sigue siendo algo de extrema importancia, y para eso es para lo que nos trajeron. Así que viniendo sigues cumpliendo con tu deber.</p>
<p id="go7i">-Ya.</p>
<p id="jso1">-Partimos mañana por la mañana, como el grupo de Cristina. Te despertaré un poco antes para discutir la ruta, ¿de acuerdo?</p>
<p id="c-0y">
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=BHvLzr"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=BHvLzr" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/03/29/dia-3-infierno-ii/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 3 - “Infierno” (I)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/03/21/dia-3-infierno-i/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/03/21/dia-3-infierno-i/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Mar 2008 17:32:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/2008/03/21/dia-3-infierno-i/</guid>
		<description><![CDATA[Mierda de vida, pensó Marcos echando un trago de su cantimplora. Al contrario que sus compañeros, él no se moría de ganas por quedarse allí. Dos meses llevaba en el centro, y cada día era igual. Tomar notas, sentir algún temblorcillo, volver a tomar notas, llamar al colegio de geólogos, hablar con la prensa&#8230; él [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Mierda de vida</em>, pensó Marcos echando un trago de su cantimplora. Al contrario que sus compañeros, él no se moría de ganas por quedarse allí. Dos meses llevaba en el centro, y cada día era igual. Tomar notas, sentir algún temblorcillo, volver a tomar notas, llamar al colegio de geólogos, hablar con la prensa&#8230; él era un geólogo de campo, maldita sea. El Teide era uno de esos sitios de los que siempre tomaba como nota mental visitar cuando le fuera posible.</p>
<p>Pero en cuanto llegaron les dijeron que el perímetro de seguridad era básicamente la base y el aeropuerto. Tenía un volcán estromboliano joven, vivo y rugiendo a una hora de distancia y no podía acercarse. ¿Qué diablos pintaba allí? Para sacar conclusiones de los datos del satélite no tenía que viajar. O sí, en este caso. Estaban bajo un control férreo de la divulgación de los datos que se manejaban allí dentro, y quizá fuera lo único satisfactorio: Marcos era realmente uno de los pocos mortales que conocía el verdadero estado del Teide.</p>
<p>Pero los últimos acontecimientos le desentumecieron la mente. Si estaban incomunicados, y los militares no estaban allí vigilándoles&#8230;</p>
<p>-Estas <em>chalao</em> -le dijo Manuel desde la litera de enfrente. Eran las nueve de la mañana y por fin todo el mundo pudo dormir por la noche-. Yo no creo que esto dure mucho, y como se enteren de que te das el más mínimo garbeo por ahí, te castran. Amén de que alimentarías los rumores que nos ponen de saqueadores de barrio para arriba, y por eso sí que nos castrarían a todos, si no lo hace el propio Andrés en persona.</p>
<p>-Sólo era un deseo -replicó dando otro trago-. ¿Y tú por qué estás aquí?</p>
<p>-Porque me mandaron. Yo soy funcionario, colega, no tengo nada que investigar aquí.</p>
<p>-Como Francisco ¿Eh?</p>
<p>-Francisco&#8230; anda, déjame un trago. Francisco es a la vez la persona más habladora e inescrutable que conozco. No cierra el pico, pero lo que es hablar de sí mismo, nada. Sólo te puedo decir que lo normal para estar en nuestro puesto es haber llegado como yo. Tampoco me interesa su vida, la verdad.</p>
<p>-¿En serio no sabes nada de él con el tiempo que lleváis trabajando juntos?</p>
<p>-Trabajando juntos&#8230; bonito eufemismo. Cada cual a lo suyo. Juntos o separados, pero trabajo. No me cae bien. A nadie, supongo, ni viceversa.</p>
<p>-Tipo raro.</p>
<p>-Tipo gilipollas.</p>
<p>Marcos sonrió.</p>
<p>-Voy a salir fuera, quédate con esto -dijo dejándole la cantimplora.</p>
<p>-Que te vaya bien, colega.</p>
<p>Aún estaba medio dormido y el frescor matutino sin duda le despejaría la cabeza. Eso y una calada.</p>
<p>Al salir del centro miró a su alrededor con otros ojos, sabiéndose solo. La escena era peculiar: muchas casas hasta las montañas, una autopista vacía&#8230; ni un alma. Si no conociera las circunstancias, diría que era un remanso de paz. El paisaje cambió al darse la vuelta. El centro era una de las naves de la base militar adyacente al aeropuerto de Los Rodeos, del resto la mayoría se desalojaron durante la evacuación, salvo unas pocas que albergaron a los militares recientemente desaparecidos.</p>
<p>El suelo tembló levemente bajo sus pies. <em>Se empieza a enfadar</em>, pensó. Y es que los seísmos se habían convertido en el termómetro de la actividad del volcán. Poco a poco, la frecuencia de estos crecía. Todo apuntaba evidentemente al mismo desenlace, pero no se ponían de acuerdo sobre su gravedad. Algunos creían que se producirían meros escapes de de lava, al estilo de sus últimas erupciones. Otros, entre los que se encontraba Marcos, apostaban por un desenlace más dramático. Dicha opinión fue la que originó la rápida pero paulatina evacuación de los ochocientos mil habitantes de la isla, y fue postulada inicialmente por el geólogo francés Alexandre Liens. Al principio fue tachada de enormemente alarmista, pero en opinión de Marcos, aumentaba de peso. En concreto, le preocupaba que últimamente el tamaño del área que cubría los temblores más fuertes creciera junto a la frecuencia de estos. Sabía Dios lo que luchaba por salir de allí abajo, y conociendo la historia geológica del Teide y de las islas, era normal que la crisis trascendiera sobre los asuntos meramente españoles, y todos los países que daban al atlántico pusieran discretamente su atención sobre el volcán.</p>
<p>El sonido lejano de un avión interrumpió sus pensamientos. ¿Por fin volvían los militares? ¿A instalarse de nuevo o a recogerlos? Al darse la vuelta divisó un avión que volaba a gran altura y cuya figura no pudo discernir demasiado bien. La decepción le abatió al ver que pasaba sobre su cabeza sin cambiar de rumbo. Otra vez será.</p>
<p>Iba a encender otro cigarro de vuelta al centro, cuando un enorme estruendo le hizo caer al suelo. Miró atrás levantándose rápidamente y aguantando la respiración: en el lugar de la torre de control del aeropuerto, sólo había humo y llamas, y aquella parte de la pista estaba destrozada.</p>
<p>Supo al instante lo que eso significaba.</p>
<p>Corrió al interior del centro dando gritos, aunque algunos ya habían bajado aprisa para ver qué pasaba. <em>¡Nos atacan! ¡Salid! ¡Están bombardeándonos! </em>De todas formas todos oyeron la explosión. La confusión era enorme, algunos se quitaban las legañas en ropa interior preguntando por la situación y Marcos gritaba que salieran de allí con lo indispensable, al tiempo que él mismo recogía algunas de sus cosas.</p>
<p>Afuera se reunió el grupo, que penetró a Andrés con la mirada preguntándole por la mejor dirección para huir de allí. Al isleño le temblaba el labio inferior, no podía creer lo que estaba pasando. En cuanto le pudieron arrancar una dirección, salieron corriendo de allí, azuzados por el sonido del avión regresando. Se encontraban relativamente ocultos por la vegetación, por lo que exhaustos, se detuvieron a recuperar el resuello, y ver qué hacía el avión en la segunda pasada.</p>
<p>-¿Sabe alguien algo sobre ese avión? -preguntó Ana.</p>
<p>-Está demasiado lejos -respondió Cristina, geóloga gallega de treinta y tres años.</p>
<p>-Señores -dijo Francisco elevando el tono de voz para no verse interrumpido por cualquier otra conversación-. Alguien no ha gritado por el humo.</p>
<p>-Habla con claridad -le dijo Girome.</p>
<p>Pero Ana echó un vistazo alrededor, sabiendo a qué se refería.</p>
<p>-Es verdad, falta Sven.</p>
<p>-¿Lo hemos dejado atrás? -preguntó Roberto estupefacto.</p>
<p>-Se quita el sonotone para dormir -replicó Marcos golpeándose la frente-. ¿No le avisó nadie en el dormitorio?</p>
<p>-Nos levantamos alertados por la explosión, no caímos en que hubiera que avisar a nad&#8230; -dijo Andrés, viéndose interrumpido precisamente por una estruendosa explosión.</p>
<p>El centro y algunas naves adyacentes se encontraban reducidos a escombros flamígeros.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=nE4Azn"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=nE4Azn" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/03/21/dia-3-infierno-i/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 2 - “Desconcierto” (II)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/03/15/dia-2-desconcierto-ii/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/03/15/dia-2-desconcierto-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 15 Mar 2008 19:44:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/2008/03/15/dia-2-desconcierto-ii/</guid>
		<description><![CDATA[Cuando Andrés despertó, se encontraba solo. Soñó que se levantaba a media noche, descubriendo horrorizado al mirar por la ventana que la lava cercaba el centro y comenzaba a quebrar su estructura. Fue un descanso pesado y estuvo unos minutos desorientado antes de levantarse. Tras vestirse, bajó al salón de la planta baja, donde estaba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="left">Cuando Andrés despertó, se encontraba solo. Soñó que se levantaba a media noche, descubriendo horrorizado al mirar por la ventana que la lava cercaba el centro y comenzaba a quebrar su estructura. Fue un descanso pesado y estuvo unos minutos desorientado antes de levantarse. Tras vestirse, bajó al salón de la planta baja, donde estaba la mayoría sentada en silencio con algunos dormidos sobre la mesa, sus cabezas sobre los brazos.</p>
<p>-¿Se ha sabido algo? -dijo sin elevar mucho la voz.</p>
<p>-Que la cosa está que arde en la isla de al lado -dijo Manuel.</p>
<p align="left">-Qué agudo -añadió Francisco quitándose la gorra, visiblemente cansado.</p>
<p>-Explíquense, <em>coño</em> -replicó Andrés con nulas ganas de hacerse de rogar.</p>
<p align="left">-La costa visible de Las Palmas está&#8230; -quiso explicar Roberto.</p>
<p align="left">-¡Humo, mucho humo! -dijo Sven alzando la voz.</p>
<p align="left">-Y dale con el humo. Que sí, abuelo -respondió Francisco molesto tras el sobresalto de Sven, como si tuviera resaca.</p>
<p>-Hay tres enormes humaredas localizadas a lo largo de la costa -dijo al fin Roberto.</p>
<p>-Demasiado localizadas -añadió Ana por su parte, apoyada en la pared.</p>
<p align="left">Tras mirar a cada uno como si siguiera un partido de tenis, Andrés decidió salir afuera para verlo con sus propios ojos. Desde aquella posición, cuando había buen tiempo se podía apreciar en la lejanía la zona costera de la capital de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria. En efecto, el tiempo era bueno, pudiendo apreciar un par de penachos débiles de humo y un tercero más consistente un poco más lejos. Lo primero que pasó por su cabeza es que no recordaba que hubiera volcanes en aquellos puntos. Lo segundo, que no sabía que el Teide pudiera provocar tal reacción en cadena. Nada mejor que la opinión profesional de los geólogos para salir de dudas, y daba la casualidad de que convivía con un montón de ellos. Volvió a entrar intentando imaginarse lo que pasaría si las demás islas empezaran también a erupcionar.</p>
<p>-Has dicho tres enormes -le dijo a Roberto-. Yo sólo he visto una humareda grande y dos flojitas.</p>
<p align="left">-Punto para mí -dijo Francisco frotándose los ojos y volviéndose a poner la gorra-. La humareda se va.</p>
<p align="left">Se oyeron gruñidos a lo largo de la mesa, y algunos despertaban preguntando por las novedades. Por su parte, Andres decidió sentarse y esperar resignado a que ellos se explicaran a su ritmo.</p>
<p>-Tíos, reconoced que puede tener razón -dijo Ana cruzando los brazos.</p>
<p>-La rubia me da la razón -añadió Francisco volviéndose hacia los demás en su silla giratoria-. ¿Qué más queréis?</p>
<p>-No me llames así -le dijo Ana enfadada.</p>
<p align="left">-De acuerdo, la teñida me da la razón. Oh, venga&#8230; sabéis dónde habéis visto esas humaredas antes -dijo pendiente de quién respondía. Pero nadie lo hizo-. En la tele, señoritas, y no hablando de volcanes.</p>
<p>-¡Pero de qué están hablando! -reventó Andrés.</p>
<p>Francisco se giró hacia él con la cabeza ladeada, sorprendido.</p>
<p>-Ah, cierto, tú has estado en coma desde anoche. Que alguien se lo diga, yo estoy cansado de repetirlo.</p>
<p align="left">-Algunos creemos que se trata de un bombardeo -dijo Ana con tono fúnebre mirando el suelo, aún de brazos cruzados.</p>
<p>En el resto de la mesa apenas se oyó algún bufido cansado de incredulidad.</p>
<p>-¿Cómo que un bombardeo? -dijo Andrés alarmado por la escasa reacción contra la postura de Francisco- ¿Cómo pueden sugerir eso y quedarse tan tranquilos? ¿Un bombardeo en Las Palmas? Eso es&#8230; ¿Saben lo que están diciendo?</p>
<p>El tinerfeño caminaba a lo largo de la mesa, cabizbajo y respirando agitadamente.</p>
<p>-Cálmate -le dijo Sven-.</p>
<p>-¿Que me calme? ¡Tengo familia allí, joder! ¿Me están asustando por unas humaredas?</p>
<p align="left">-De momento es una posibilidad -dijo Ana mirándole al fin-, pero hay que tomarla en serio. O se han producido tres buenas explosiones accidentales a lo largo del mismo rato, o se trata de un ataque artificial. El origen geológico está prácticamente descartado.</p>
<p>-Exacto -dijo Roberto-. No es más raro que haber perdido la comunicación, por ejemplo. Diría que eso y la ida de los militares tiene relación con esas humaredas. Algo gordo ha pasado fuera de las islas mientras casi todos dormíamos anoche.</p>
<p>A Andrés no le quedó más remedio que sentarse, apoyando la cabeza en ambas manos.</p>
<p>-Abusón -le dijo Francisco a Roberto-, ya has deprimido al chaval, y encima no por creer que llevo razón sino para hacerle la pelota a la tía que te llevas intentando tirar desde&#8230;</p>
<p>-Un día -cortó Roberto-, te vas a llevar una buena ostia por esa bocaza tan grande que tienes.</p>
<p>-Te has pasado -concluyó también Ana.</p>
<p>-¡Bien! También tengo el apoyo del toledano entonces -sentenció Francisco-. Si se atreve a amenazarme es que efectivamente considera la comunicación con el exterior razonablemente remota.</p>
<p>Andrés les miraba descompuesto.</p>
<p>-¿Se atreven a sugerir una tercera guerra mundial y se lo toman a broma?</p>
<p align="left">-Estos geólogos ¿Eh? -dijo Francisco mirando a los demás con desaprobación.</p>
<p>-¿Podría ser lo del bloqueo de Taiwan? -dijo Marcos, geólogo catalán de cuarenta y cinco años-. La cosa estaba muy jodida la última vez que tuvimos noticias. Tal vez haya explotado todo por ahí.</p>
<p>Se produjo entonces una acalorada discusión sobre la actualidad que duró hasta bien entrada la tarde. Marruecos apoyaba a China en el bloqueo, mientras que España la censuraba desde la coalición occidental. ¿Era un ataque marroquí? Pero era un nexo débil para un ataque tan lejano del lugar del conflicto por protagonistas indirectos del mismo. O eso parecía si se consideraba aisladamente. Tal vez sólo fuera la extensión de un <em>pifostio</em> más grande. Lo cierto era, apuntó Marcos, que Canarias estaba considerada como un enclave estratégico en el atlántico, y poseía no pocos enclaves militares. Las explosiones en la isla vecina debían tener ese objetivo.</p>
<p>-¿Significa -replicó Francisco con voz más seria y retorciéndose el bigote- que no soy el único preocupado por el hecho de que estemos charlando en una base militar?</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=H3eBt5"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=H3eBt5" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/03/15/dia-2-desconcierto-ii/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 2 - “Desconcierto” (I)</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/03/07/dia-2-desconcierto-i/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/03/07/dia-2-desconcierto-i/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2008 14:04:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/2008/03/07/dia-2-desconcierto-i/</guid>
		<description><![CDATA[
Ana presenció los intentos de los técnicos para comunicar de nuevo con el exterior. Fueron vanos, así que decidió darse un merecido descanso. En teoría saldría de Tenerife al día siguiente, aunque los militares huyeran a hurtadillas con todos los vehículos que podían sacarla de allí. Debía existir alguna buena explicación para todo aquello y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0.5cm">
<p style="margin-bottom: 0.5cm">Ana presenció los intentos de los técnicos para comunicar de nuevo con el exterior. Fueron vanos, así que decidió darse un merecido descanso. En teoría saldría de Tenerife al día siguiente, aunque los militares huyeran a hurtadillas con todos los vehículos que podían sacarla de allí. Debía existir alguna buena explicación para todo aquello y suponía que en breve se solucionaría. Pero tardaría en olvidar el disgusto que les dieron.</p>
<p align="justify">Cuando despertó, no había novedad. El satélite callaba. Los demás ya tenían creado un plan de contingencia para aprovechar provisiones, por lo que pudiera pasar. Finalmente bajó al salón en  el que solían desayunar, encontrándose con muchas caras cansadas alrededor la gran mesa rectangular.</p>
<p align="justify">-¿Te has enterado? -le dijo Francisco con una exagerada excitación.</p>
<p align="justify">-¿De que siguen sin responder? Inténtalo de nuevo, <em>algarrobo</em>.</p>
<p align="justify">Él sonrió.</p>
<p align="justify">-Nos has pillado en pleno debate sobre la razón de la ida de los soldaditos -continuó Francisco-. Yo digo que se han ido cagando leches porque Manu no se lava.</p>
<p align="justify">-Gilipollas -dijo Manuel, técnico compañero de Francisco y algo más joven que él. No se llevaban mejor por ser compañeros, en cualquier caso.</p>
<p align="justify"><em>Otra vez no</em>, pensó ella. Una de las razones por las que tenía ganas de irse de allí era el carácter de Francisco.</p>
<p align="justify">-¿Qué sugieres tú, campeón? -le dijo Francisco a Manuel.</p>
<p align="justify">-¿Y qué se yo? Cosas internas, militares, me imagino. Lo que hemos comentado antes.</p>
<p align="justify">-Osea, nada.</p>
<p align="justify">Su interlocutor se limitó a suspirar largamente, cruzándose de brazos y mirando perdidamente la mesa.</p>
<p align="justify">-Pues aquí estamos -continuó Francisco-, veinte ciudadanos del mundo atrapados en una isla cuyo volcán, tercero mayor del mundo, amenaza con reventar. Esto va a ser más emocionante que <em>Perdidos</em>.</p>
<p align="justify">-Más quisieras -dijo Ana sirviéndose el desayuno-. Seguramente vuelvan hoy. Que se atrevan a dejarme sin relevo.</p>
<p align="justify">-Algunos no hemos dormido -dijo Girome-, así que no molestes.</p>
<p align="justify">-<em>Oh la la, ¿y pogqué no has dogmidóu?</em> -replicó exagerando su acento- <em>¿Prguefiegues quedagte aquí con sueño y mal humog sin haceg absolutamente nada?</em></p>
<p align="justify">-Que te den.</p>
<p align="justify">-Venga, hombre, al menos aprende a insultar decentemente en espa…</p>
<p align="justify">-Ya está bien -interrumpió Ana sentándose con una taza de leche humeante-. ¿Alguien ha visto a Andrés? Parecía muy asustado anoche.</p>
<p align="justify">-Nuestro amado isleño sigue durmiendo -dijo Francisco. Él en cambio para no haber dormido hablaba demasiado- ¿Le contáis la cruda realidad sobre lo que le espera a su isla querida, o esperamos a estar todos alrededor del último paquete de cereales mirándonos con ojos entrecerrados?</p>
<p align="justify">Así eran los desayunos con Francisco. Él creía que los <em>buscagranos</em>, como llamaba a los investigadores, se guardaban información sobre el estado del Teide que no compartían con los que no tenían relación directa con el estudio del volcán; básicamente Andrés y los dos técnicos, Manuel y él. En cuanto ella terminó su desayuno, subió nuevamente a la habitación. El satélite era fundamental a la hora de observar las condiciones del Teide, ya que apenas podían llevarse instrumental a tierra, pero sin él no tenían mucho que hacer. Y eso sería un problema hasta que volvieran los militares, porque sin la mente ocupada el desconcierto los carcomería.</p>
<p align="justify">Arriba se encontró a Roberto, otro geólogo que llegó casi al mismo tiempo que ella. Estaba sentado en su cama, pensativo. Cuatro camas más allá dormía plácidamente Andrés.</p>
<p align="justify">-¿Qué tal?- dijo él al verla entrar, con visible interés. En las últimas semanas Roberto la estuvo <em>mariposeando</em> sutilmente, y ella se lo quitaba de encima como podía, pensando que al fin y al cabo quedaba poco para el relevo. Precisamente debido al sistema en que los geólogos se mantenían en la isla aquello era como el <em>show</em> de <em>Gran Hermano</em>; todo se hacía de cara a la galería y dudaba que Roberto fuera sincero en su cortejo. La competitividad se llevaba por dentro.</p>
<p align="justify">-Aburrida.</p>
<p align="justify">-Qué putada, te ibas a ir hoy…</p>
<p align="justify">-Una putada, sí. ¿No te unes a la comisión de investigación que han formado allí abajo? -dijo sin mirarle, simulando desinterés.</p>
<p align="justify">Roberto rió y Ana le hizo un gesto para que bajara la voz, pues Andrés seguía durmiendo.</p>
<p align="justify">-Lo siento. Ya estuve abajo hasta hace un rato, es una reunión desquiciada por los negativistas de siempre.</p>
<p align="justify">-Se incorporó Francisco -dijo Ana como si eso lo cambiara todo.</p>
<p align="justify">-El que faltaba. Debe estar en su salsa.</p>
<p align="justify">-Eso parecía.</p>
<p align="justify">Roberto se quedó un momento mirándola.</p>
<p align="justify">-Me esquivas -concluyó.</p>
<p align="justify">-¿Qué? -dijo ella todo lo sorprendida que fue capaz.</p>
<p align="justify">-En las últimas semanas he notado que&#8230;</p>
<p align="justify">Unos gritos de excitación llegaron de abajo, lo que les hizo cortar abruptamente la conversación y bajar raudos a la planta baja.</p>
<p align="justify">-Es Sven, afuera -les dijo Francisco señalando el pasillo de la entrada antes de dirigirse a él-. Dice que ve humo. Ya os dije que el cambio de clima le iba a sentar mal&#8230;</p>
<p align="justify">-¡Humo, se ve humo! -gritaba Sven. Era un geólogo noruego, concretamente sismólogo, de sesenta y dos años. El mayor de los investigadores. No hablaba mucho.</p>
<p align="justify">-Hace tres años que sale humo del Teide, blancucho -increpó Francisco mientras salía con visible desgana.</p>
<p align="justify">-¿Qué pasa? -dijo Roberto saliendo tras él, topándose con casi todos los habitantes del centro.</p>
<p align="justify">-No el Teide -replicó Sven-. ¡Las Palmas!</p>
<p align="justify">Todos cambiaron la dirección de sus miradas hacia el horizonte, en dirección a Gran Canaria, la isla vecina. Sven tenía razón, tres grandes penachos de humo se divisaban en la línea costera.</p>
<p align="justify">-¡Pero no tiene sentido! -gritó Roberto estupefacto.</p>
<p align="justify">-No si le buscas origen natural -añadió Francisco con la vista clavada en el horizonte y el ceño fruncido, inusualmente serio.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=mObw33"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=mObw33" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/03/07/dia-2-desconcierto-i/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Día 1 - “Solos”</title>
		<link>http://www.nosdejan.net/2008/01/01/nos_dejan/</link>
		<comments>http://www.nosdejan.net/2008/01/01/nos_dejan/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Jan 2008 01:57:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Narrador</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[1º semana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nosdejan.net/2008/01/01/hello-world/</guid>
		<description><![CDATA[
-¿Cómo está nuestra montañita esta noche? -dijo Andrés frotándose las manos, muerto de frío. Andrés era el miembro más joven del centro, con veinticinco años. Se había levantado la niebla, y el personal de guardia del centro de investigación de Los Rodeos permanecía rutinariamente atento a los datos de los instrumentos.
-Mucho más caliente que nosotros, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">
<p align="justify">-¿Cómo está nuestra montañita esta noche? -dijo Andrés frotándose las manos, muerto de frío. Andrés era el miembro más joven del centro, con veinticinco años. Se había levantado la niebla, y el personal de guardia del centro de investigación de Los Rodeos permanecía rutinariamente atento a los datos de los instrumentos.</p>
<p align="justify">-Mucho más caliente que nosotros, eso te lo aseguro -respondió Girome. Francés, alto, de piel morena y treinta y dos años-. Pero hoy no va a pasar nada, tranquilo. ¿Ya te quieres ir?</p>
<p align="justify">-No me entiendas mal. Soy el único isleño que sigue aquí después de la evacuación, y pretendo ser el último en irme.</p>
<p align="justify">Tras esto Andrés se quedó pensativo. Sabía que su permanencia era una cuestión más política que práctica. El grupo de investigación tenía mapas por satélite y guía GPS, a él no le necesitaban en absoluto. Pero todos los tinerfeños en el exilio exigieron que uno de ellos permaneciera, y así ocurrió. Fue muy extraño, pasado el año y medio de evacuación, encontrarse prácticamente solo en una isla de casi un millón de habitantes. De eso hacía tres años.</p>
<p align="justify">-Tal vez haya suerte, y el volcán se calme. La probabilidad es baja, pero está ahí -quiso tranquilizarle Girome al verle así.</p>
<p align="justify">-Ahora pareces de Protección Civil -bufó Andrés-. A mí no hace falta que me des esperanzas. Estoy aquí, siento los temblores. Si todo fuera bien, a ustedes les dejarían hablar con el público y la prensa de lo que investigan. Y conmigo, claro.</p>
<p align="justify">Girome sonrió.</p>
<p align="justify">-Tranquilo. Estamos al lado del aeropuerto, en cuanto tengamos señales inequívocas de que va a reventar, vuestro ejército nos sacará zumbando.</p>
<p align="justify">-Pues a mí lo que me quita el sueño es esa señal inequívoca. No termino de ver un volcán avisando de que&#8230;</p>
<p align="justify">El suelo vibró levemente, en un veloz tamborileo. Girome atendía los instrumentos, mientras Andrés le miraba con el corazón en un puño.</p>
<p align="justify">-Está dando pataditas -le dijo el vulcanólogo-. Lo normal.</p>
<p align="justify">-La madre que les parió -se limitó a decir Andrés-. Los guanches tenían razón, es el puto infierno.</p>
<p align="justify">-¿Los guanches?</p>
<p align="justify">-Los antiguos aborígenes de las islas. Por aquí llamaban al Teide <em>Echeyde</em>, que significa <em>Infierno</em>.</p>
<p align="justify">Girome silbó, impresionado.</p>
<p align="justify">-¿Alguna novedad? -dijo una voz femenina con acento andaluz aproximándose.</p>
<p align="justify">Era Ana Esquivel, una de las geólogas del centro. Se sentó con una taza de algo humeante junto a Andrés y Girome.</p>
<p align="justify">-Sólo otro temblorcito -respondió este último.</p>
<p align="justify">-Sí, lo sentí. Lástima&#8230; Mañana es mi relevo, y no creo que vuelva. Tenía esperanza de que ocurriera algo emocionante.</p>
<p align="justify">-Si ocurre, creo que será él quien las vea -dijo Girome señalando a Andrés-. No tiene los seis meses de límite de permanencia.</p>
<p align="justify">-Ni obligaciones, qué suerte -añadió ella.</p>
<p align="justify">-No tiene gracia -dijo Andrés.</p>
<p align="justify">-¿A qué te refieres? -dijo Ana.</p>
<p align="justify">-A lo que le hacéis al chaval -dijo Francisco uniéndose al grupo. Nadie se llevaba bien con él. Era uno de los técnicos de mantenimiento del centro, madrileño de mediana estatura, cuarenta y un años, con una característica gorra azul y un gran bigote.</p>
<p align="justify">Ana torció el gesto al verle entrar.</p>
<p align="justify">-¿Y qué le hacemos al chaval, <em>Alatriste</em>?</p>
<p align="justify">-Veamos&#8230; ¿Quiénes habitamos este escupitajo sobre el océano? Están los militares de la base de al lado, que os traen y sacan de aquí. Luego, en este centro habemos veinte entes pululantes entre los vulcatontos, que hacen apuestas para ver qué día revienta el grano, los técnicos que os acondicionamos el lugar y nos aseguramos de que todo funciona y luego Andrés&#8230; que&#8230; ah sí, se asegura de que <em>todo se hace con respeto al patrimonio natural e histórico de la isla</em>. En la tele queda fenomenal.</p>
<p align="justify">-Gracias -replicó Andrés con fastidio.</p>
<p align="justify">-No has respondido -inquirió Ana.</p>
<p align="justify">-De acuerdo -dijo Francisco-, haré el resumen para rubias. Vosotros los buscagranos tenéis que pasar mil pruebas y convocatorias para poder estar aquí, os pegáis y pisáis por el impulso que esta isla puede dar a vuestras carreras. En cambió él se rasca el ombligo y tiene la permanencia asegurada.</p>
<p align="justify">-Tú tampoco haces demasiado -dijo Girome.</p>
<p align="justify">-Cierto, y además también llevo aquí más tiempo que vosotros porque los técnicos no se turnan. De hecho me odiáis porque gracias a eso no tengo que fingir que me caéis bien con la esperanza de agradar al psicólogo de la comisión y así repetir turno. Y es liberador, creedme&#8230;</p>
<p align="justify">Se vio interrumpido por el lejano rugido de una turbina, que provocó un cruce de miradas en busca de una respuesta.</p>
<p align="justify">-¿Hoy tocaba abastecimiento? ¿O se ha adelantado el relevo? -inquirió Girome.</p>
<p align="justify">-Nos habrían avisado -añadió Ana-. Y me extraña que ocurra en mitad de la noche. Debe de tratarse de asuntos militares. Voy a ver qué dicen en la central.</p>
<p align="justify">Andrés notó cómo crecía el coro de turbinas, mientras Girome se frotaba las manos una vez más. Ana regresó con el teléfono, negando con la cabeza.</p>
<p align="justify">-Eh, <em>Algarrobo</em>, el trasto este no funciona. ¿Se ha quedado sin cobertura?</p>
<p align="justify">-Es un teléfono por satélite, querida -replicó Francisco-, no se puede quedar sin cobertura.</p>
<p align="justify">-¿Has probado con el ordenador? -intentó Girome- A lo mejor sólo se trata del canal de voz.</p>
<p align="justify">-Fue lo primero que inten&#8230; ¿Pero qué pasa? -dijo la geóloga interrumpiéndose al oír las aspas de un helicóptero unirse a las turbinas.</p>
<p align="justify">Francisco intentó comunicarse con la base desde la consola. Ante el silencio posterior, y el nuevo cruce de miradas general, los cuatro miembros del centro de investigación que seguían despiertos salieron corriendo al exterior, en dirección a la base militar provisional de Los Rodeos, adyacente al centro. El frío húmedo cortaba la respiración, y la iluminación era escasa: los focos habitualmente deslumbrantes de la base estaban apagados.</p>
<p align="justify">La carrera se hizo más confusa a medida que se acercaban. Grandes figuras oscuras recorrían la pista del aeropuerto para elevarse en el aire. Algunas, al dar la vuelta en el asfalto iluminaban todo el panorama, revelando el movimiento generalizado.</p>
<p align="justify">-¡Eh! -gritó Andrés a sus compañeros entre jadeos- ¿Qué carajo está pasando?</p>
<p align="justify">Se toparon con una verja metálica que les impidió seguir.</p>
<p align="justify">-Dios mío -dijo Ana agarrando la verja con ambas manos-. Todos&#8230; todos&#8230;</p>
<p align="justify">-¿Todos qué? ¿Eh? -dijo Andrés desconcertado, mirando a ambos. Girome permanecía en un triste silencio.</p>
<p align="justify">-Nos dejan&#8230; -dijo Ana- ¡Nos dejan! ¡Mierda! -gritó zarandeando el telón de metal.</p>
<p align="justify">-¿Cómo? -preguntó Andrés incrédulo- ¡No nos pueden dejar aquí solos! ¡No pueden!</p>
<p align="justify">-Lo están haciendo -dijo Francisco llevándose una mano a la cabeza.</p>
<p align="justify">-Girome, despierta a todos en el centro, y que traten de comunicarse con la central para ver qué están haciendo estos hijos de puta. Yo voy a intentar dar un rodeo y comprobar si dejan a alguien en la base.</p>
<p align="justify">Girome asintió y echó a correr de regreso, mientras Ana hacía lo propio en dirección opuesta. Solo, y presa del pánico, Andrés pensó que era buena idea acompañar a Girome. Francisco se les unió.</p>
<p align="justify">-¡Arriba todos, vamos! -gritó Andrés junto a Girome en el barracón. Figuras perezosas se retorcían en las literas, entre gemidos de molestia.</p>
<p align="justify">-Los militares se están yendo -dijo Girome-. Todos. Nos dejan.</p>
<p align="justify">-¿Qué? -dijo una chica apenas incorporada en su cama.</p>
<p align="justify">-¿Qué dice la central? -añadió otro.</p>
<p align="justify">-No tenemos comunicación con la central. Ana lo ha intentado con el ordenador y el teléfono, pero estamos incomunicados. Así que, venga, los técnicos a trabajar. ¡Arriba!</p>
<p align="justify">-¡Señor, sí señor! -dijo Francisco soltando un bufido, poco acostumbrado a recibir órdenes.</p>
<p align="justify">La puerta al dormitorio se volvió a abrir.</p>
<p align="justify">-¡Ana! -dijo Girome-.</p>
<p align="justify">Ella se acercó en silencio a su cama, ignorándole. Tras sentarse en ella y con el mismo silencio, se cubrió ojos y frente con la mano, respirando profundamente. Con parsimonia, sus manos frotaron unos ojos llorosos, y tras mirar a la pared para ver si se le pasaba, encaró a los demás.</p>
<p align="justify">-Estamos solos.</p>
<p align="justify">Un nuevo temblor de tierra les hizo recordar, además, dónde.</p>
<hr />

<center><p><small><a href="http://www.moisescabello.com">Principal</a> | <a href="http://escritos.moisescabello.com">Mis escritos</a> | <a href="http://www.armantia.com">Serie Multiverso</a> | <a href="http://www.nosdejan.net">Crónicas desde el Infierno</a> - <a href="http://www.facebook.com/profile.php?id=697677987">Facebook</a> - <a href="http://twitter.com/moisesc">Twitter</a> - <a href="mailto:moisesc@gmail.com">Email</a></small></p></center>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>

<p><a href="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?a=ipC76T"><img src="http://feeds.feedburner.com/~a/nosdejan?i=ipC76T" border="0"></img></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nosdejan.net/2008/01/01/nos_dejan/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
