"Nos dejan" - Crónicas desde el Infierno es una historia novelada por entregas que se actualiza semanalmente, y narra la supervivencia de veinte personas atrapadas en una isla con un enorme volcán al borde de la erupción. Debajo de este texto aparecerán los capítulos más recientes, como en un blog. Si entras por primera vez, probablemente quieras empezar por el principio, o echar un vistazo a la hemeroteca para entrar en situación. Usando el menú de la derecha puedes navegar por toda la narración disponible, en forma de diario. Para más información consulta el apartado "Acerca de". Que disfrutes de la lectura.

Moisés Cabello Alemán

13
Abr

Día 4 - Partida (II)



En lo que llevaban de trayecto, Ana había tenido que soportar a Roberto a su lado. Odiaba las personas que no cogían las indirectas. Se estaba poniendo pesado, pero por otro lado, era el único que hablaba debido al cansancio, la situación, y sobre todo Andrés.

Cuando pasaban por delante de según qué sitios, el isleño rememoraba sus experiencias pasadas. El restaurante donde celebró su graduación. El parque en el que se cayó del monopatín. La Iglesia en la que hicieron la misa del entierro de su madre. Ahora todos esos lugares eran fantasmas grises y sucios. Sabía que los canarios se sentían muy ligados a su tierra, por lo que supuso que Andrés lo estaría pasando francamente mal. Sólo se oía al viento, y a Roberto. Así que intentó involucrar a todo el mundo en una conversación.

-Bueno –dijo al fin-. En lugar de seguir andando como desconocidos, podemos hablarnos un poquito sobre nosotros. Con la mayoría sólo he convivido unas semanas. ¿No os parece? A ver, tú, Marcos, ¿qué me dices de ti?

-¿Qué quieres saber?

-Eh… no sé… ¿Siempre has sido geólogo?

-También he sido dependiente y camarero, los típicos trabajos de carrera, ¿y tú?

Ana sonrió.

-Más o menos lo mismo, pero claro, aquí somos todos geólogos.

-Menos Francisco –dijo Roberto-.

-Tu pasado seguro que es más emocionante –respondió este con poco afecto.

-Es verdad –dijo Ana, volviéndose hacia Francisco, que iba el último-. Llevo medio año contigo y sigo sin saber nada de ti. Eres un libro cerrado.

-Nunca me has preguntado.

-Muy bien, ahora te pregunto. ¿Qué ha sido de Francisco el técnico de mantenimiento, antes de estar aquí?

-Te cuento, guapa. Mi primer empleo fue de gigoló, típico trabajo de formación profesional. Luego hice de actor de películas de serie b, pero la sangre falsa me irritaba la piel, y por último, antes de venir aquí, jardinero. ¿Te vale?

-Venga, hombre –dijo Marcos-, ¿no eres mayorcito para hacerte el interesante? Ni tu compañero Manuel sabe de ti.

-¿Eso te ha dicho? Cotorras. No es asunto vuestro, y en cualquier caso no es interesante. ¿Es que no hay otra forma de entretenerse en una excursión? ¿Vosotros no cantabais en el autobús del cole?

-Seguro que Cristina le conoce mejor –dijo Roberto sonriéndose.

-Disculpe –dijo Francisco en voz alta, teatralizando-, me he perdido. ¿Sabe dónde queda la gracia?

-El que calla otorga –replicó Roberto.

-¡Eh! ¡Francisco, te dije que…! -dijo Ana perdiendo los nervios.

-¡Ha empezado él! -exclamó Francisco haciéndose el herido.

-Señores, tranquilidad -quiso calmar Marcos.

-Y tú -dijo Ana a Roberto- no estás ayudando. Sois como niños, sois…

En este punto a Ana se le quebró la voz, como si se fuera a poner a llorar de un momento a otro. Tal fue el impacto en los contendientes, que se callaron de inmediato.

-Se está haciendo ya de noche -anunció Marcos-. Creo que estaría bien acampar por aquí, además tengo los pies hechos polvo. ¡Dios, qué frío!


-Normal, estamos en Agua García -dijo Andrés-. Lo peor aquí no es el frío, sino la humedad, que hace que llegue al tuétano.

-En esa casa podríamos… -sugirió Roberto-.

-No -cortó Andrés-. Esas casas tienen dueños, y volverán. No tenemos derecho a entrar.

-Oye -dijo Francisco frotándose los brazos-, está muy bien que ejerzas de guardián de la isla, más ahora con la morriña y tal, pero… ¿No crees que en nuestras circunstancias actuales incluso los dueños nos recibirían con una sopita caliente?

Los demás secundaron -insólitamente- a Francisco, menos Marcos, que miró a Andrés con una elocuente mueca que parecía decir Tú verás. Tras unos instantes pensativo, Andrés miró a los arbustos secos que había al otro lado de la carretera, y a un pequeño claro al otro lado.

-¿Alguien tiene mechero? -preguntó.

A regañadientes durmieron alrededor de una improvisada hoguera en medio de la carretera. O al menos lo intentaron.

Ana permanecía despierta, sentada y mirando a través del fuego. Marcos se percató de esto, y se incorporó, imitándola. Estuvieron un rato sin decir nada, sus ojos fijos en la hoguera, o en el cielo. Un breve temblor de tierra, les animó a entablar conversación. Charlaron un rato sobre el Teide, y para cuándo veían probable su erupción, pero Marcos notó que ella tenía la mente en otra parte.

-¿Qué es lo que te pasa? –dijo finalmente.

-Nada –dijo ella-. Es… ha muerto alguien, pero parece que vayamos de excursión. Aparte… ¿Y mi familia? ¿Están muertos de miedo? ¿Siguen vivos?

-Para, para. Sabemos muy poco para estar ya dando por muertos a los que están fuera de aquí. Tu familia seguramente esté mucho mejor que nosotros, no te pongas a pensar esas cosas.

Ana se fue acercando a Marcos poco a poco.

-Qué frío… ¿Te importa? -dijo ella pidiéndole permiso para pegarse brazo con brazo.

-Qué va… además yo también me estoy helando.

Pasado un rato, la cabeza de Ana reposaba sobre el hombro de Marcos, bajo la atenta mirada de Francisco, que simulaba dormir en su saco.




5 comentarios to “ Día 4 - Partida (II) ”

  1. Kevin Báez cuenta:

    que romantico… creo que si sigo escuchando ‘Nos dejan’ y leyendo ‘mareas del multiverso’ (voy por el capitulo 6) acabaré volviendome loco, juntando actividad volcánica y bombardeos con viajes entre universos y el medievo, pero me encanta todo esto… así que al fin y al cabo, creo que no me importará acabar como una regadera.

  2. Kevin Báez cuenta:

    Postdata: ”me gustaría ver algunos documentos más de ese periódico ”El día” modificado que tienes en la hemeroteca. Está bastante bien la idea, pero no estaría mal que la fueras rellenando a medida que suceden algunos hechos. Aunque ya sé que tienes la agenda bastante apretada.

  3. pintas cuenta:

    Interesante historia. En un ratito me he leido todos los episodios publicados, y ya estoy esperando con ansia el próximo.

  4. pintas cuenta:

    Si me permites te mostraré otras blognovelas interesantes:
    http://mierda.creacionespintas.com
    http://taxi327.blgspot.com

  5. pintas cuenta:

    perdón. corrijo:
    http://taxi327.blogspot.com
    ahora sí.

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